Los tres fueron vistos por última vez esa fecha, cuando trabajaban como domiciliarios y sacaron sin permiso una camioneta Land Cruiser que pertenecía a la mamá de uno de ellos, tal como lo recuerda El Espectador.

Una semana después de su desaparición, prosigue ese diario, hallaron el vehículo desvalijado y con placas distintas. El 22 de febrero pasado, cuando se cumplían dos años sin saber de los jóvenes, se encontró el motor en un barrio del sur de Bogotá, agrega.

Después de una falsa alarma disparada en agosto de 2017, el hallazgo de una fosa común en la calle 153 con carrera séptima volvió a sembrar esperanzas entre los familiares de los menores, detalla el mismo medio.

Los parientes esperan los resultados forenses, pero no dejan de expresar cierto disgusto por la forma en que se ha llevado el caso. Uno de los padres dijo a Caracol Radio que se ha cambiado seis veces de fiscal y no se analizaron los videos de seguridad de forma juiciosa.

Y es que El Espectador asegura que hay imágenes que muestran que una persona diferente a los tres muchachos habría sido vista conduciendo la camioneta, incluso al lado de una patrulla de la policía, mientras que la emisora añade que hasta el momento cuatro capturados se encuentran siendo procesados por el hecho.

El ente investigador anunció que avanza en la identificación de los mismos, y señala que hay indicios para pensar que sí se trata de ellos: