La crítica del gobierno colombiano a la Federación Rusa tiene que ver con el desconocimiento de Rusia acerca del “régimen ilegítimo de Nicolás Maduro en Venezuela” y de la reacción de Colombia “desde la legalidad, la solidaridad y la responsabilidad”, dice la carta firmada por el ministro Carlos Holmes Trujillo.

Esta es la ampliación de cada uno de los 3 aspectos anteriormente mencionado:

Legalidad: “De conformidad con sus obligaciones como miembro de la Organización de Estados Americanos, y en cumplimiento del régimen democrático interamericano”.

Responsabilidad: “Frente al flujo migratorio masivo procedente de Venezuela y frente a los desafíos que este supone para las capacidades nacionales.

Solidaridad: “Frente a la situación humanitaria y las graves privaciones y necesidades en que viven millones de venezolanos, para la atención de la cual se ha ofrecido como canal para recibir, acopiar, y preservar la asistencia humanitaria ofrecida por diversas naciones, a la espera de su entrega efectiva.

Por su parte, el presidente Duque le bajó la temperatura a la carta enviada por la Federación Rusa hace un mes, en la que advierte sobre la inconveniencia de una injerencia en Venezuela y una amenaza para la paz internacional.

El presidente colombiano dijo, citado por Caracol Radio, que “Colombia no está en plan de agredir a ningún Estado”.

Los expertos internacionalistas Arlene Tickner y Mauricio Jaramillo, en entrevista con Caracol Radio, dijeron que la carta se ha sobredimensionado, empezando porque la carta es de hace un mes, y que constituye una “alarma innecesaria”, que “hace ruido” y que no significa que se vaya a presentar una eventual intervención militar.