Los duros señalamientos que lanzó Hernández el pasado lunes, en una transmisión en Facebook, llevó a que uno de los bomberos se sintiera tan afectado que tuvo que buscar ayuda psicológica, pues según conoció El Tiempo las burlas también han sido contra su familia y su hija, que estudia en un colegio.

El socorrista está pasando por una situación difícil ya que a sus 37 años es el “de contextura más gruesa del equipo”, según contó una fuente a ese medio, y lo han matoneado por su estado físico pese a que fue reconocido como el mejor bombero en febrero.

“Ha sido muy destacado, atendió la mayor cantidad de incendios forestales más fuertes, trabajó muy bien, no hubo contratiempos en su trabajo y recibimos incluso felicitaciones […] además, le salvó la vida a un compañero que quedó atascado en un incendio de una tabacalera”, contó al periódico Édgar Ochoa, teniente del Cuerpo de Bomberos.

Pero las burlas han sido generalizadas, pues según Ochoa “la gente en la calle” les grita: “’gordos, hagan ejercicio, dieta’”, y hasta sus familiares y amigos no pierden la oportunidad para ‘tomarles del pelo’.

A raíz de esta situación, dice, los bomberos organizaron una marcha para rechazar los señalamientos del alcalde Hernández, pues se está perdiendo el respeto y la credibilidad que la comunidad tiene hacia los socorristas.

Y es que Hernández lanzó estas declaraciones en contra de los bomberos debido a que un juez le ordenó retirar varias vallas publicitarias, y como la secretaria del Interior, Alba Azucena Navarro, le dijo que estos “no tienen curso de alturas”, el alcalde la emprendió contra ellos con palabras descalificadoras.