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La reciente denuncia presentada por la concejal Diana Diago respecto a la situación del TransMiCable Potosí ha puesto en el centro del debate público los retos y retrasos de este ambicioso proyecto de movilidad para el sur de Bogotá. Diago, miembro del Centro Democrático, señaló que el contrato IDU-1752-2023 —la base legal para la ejecución de la obra— apenas presenta un avance financiero del 1,93% pese a la entrega de más de 9.000 millones de pesos, y que actualmente la construcción permanece en punto muerto. Esta información fue ampliada y contextualizada por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), que en entrevista con El Espectador detalló las razones que explican la parálisis del proyecto.
Según explicó el IDU, aunque en apariencia las obras físicas no han iniciado, los esfuerzos se han concentrado en completar la fase de estudios y diseños, alcanzando hasta el momento un avance del 98,03%. El contrato comenzó formalmente el 1 de febrero de 2024, y desde diciembre de 2023 —fecha en que fue suscrito bajo la anterior administración— se ha trabajado en tres etapas: estudios y diseños, construcción y mantenimiento del sistema electromecánico. No obstante, la primera etapa, que tenía un plazo inicial de 12 meses, resultó ser insuficiente. Demoras por parte del contratista, sumadas a los ajustes requeridos tras mesas de concertación con la comunidad, fueron factores clave en la extensión del cronograma previsto.
Estos espacios de diálogo comunitario buscaron mejorar la integración del TransMiCable con el entorno local e incorporar nuevos equipamientos, lo que llevó a revisiones y modificaciones en los diseños originales. Como consecuencia, los tiempos contractuales se vieron afectados, obligando a una reorganización interna del proyecto.
Una de las principales barreras en el proceso ha sido la adquisición de predios necesarios para la construcción. El IDU resaltó que, para dar inicio a las obras, es fundamental contar con al menos el 80% de los terrenos. Sin embargo, al comienzo de la actual administración ninguno había sido gestionado. En la actualidad solo 118 de los 395 predios requeridos están disponibles, es decir, apenas el 46% del área total necesaria. Los 277 predios restantes se encuentran en distintas fases de avalúo, compra, demolición o saneamiento, dificultad atribuida a casos de doble titulación, procesos de titulación inacabados y reasentamientos por emergencia, especialmente en zonas donde se ubicarán las estaciones Santa Viviana y Potosí.
Como respuesta a la denuncia, el IDU confirmó la suspensión temporal del contrato. La entidad precisó que la medida es técnica y busca garantizar que el reinicio de actividades se dé únicamente cuando existan condiciones habilitantes suficientes —en especial la disponibilidad de predios— para evitar nuevos retrasos y permitir simultaneidad en la ejecución de los distintos frentes de obra.
En cuanto a los recursos ya desembolsados, el IDU enfatizó que estos corresponden solo a productos terminados y validados durante la etapa de estudios y diseños. El anticipo para construcción aún no ha sido girado y, de acuerdo con el contrato, el desembolso ocurrirá exclusivamente cuando se alcance la fase constructiva. Pese a los obstáculos, la entidad reiteró que el TransMiCable Potosí no está cancelado, sino en proceso de reorganización para sortear complejidades prediales y técnicas. La obra proyecta un sistema de cable aéreo de 3,3 kilómetros y cuatro estaciones, estimando beneficiar a más de 1,6 millones de personas en Ciudad Bolívar y reducir los tiempos de viaje de 40 a 12 minutos. Aunque la construcción podría arrancar en el segundo semestre de 2026 si se logra tener los predios a tiempo, por ahora el futuro del proyecto permanece en pausa.
¿En qué consiste la gestión predial y por qué es tan compleja?
La gestión predial es el proceso de adquisición y legalización de los terrenos requeridos para desarrollar una obra pública. Implica identificar, valorar y negociar la compra de predios, así como su saneamiento jurídico. En el caso del TransMiCable Potosí, este proceso ha sido particularmente complejo por la existencia de predios con doble titulación, falta de incorporación en la base catastral, titulación no concluida y la necesidad de reasentamientos debido a condiciones de emergencia.
Esta etapa resulta crucial para proyectos de gran envergadura, pues la falta de predios puede frenar el inicio de obras, como ocurre actualmente con el TransMiCable Potosí. La complejidad de la gestión predial, sumada a la necesidad de conciliar intereses comunitarios y legales, determina frecuentemente los plazos de ejecución y la viabilidad de los proyectos de infraestructura urbana.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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