La intervención del ESMAD frente al Museo Nacional de Bogotá marcó uno de los momentos de mayor tensión de la protesta contra el retiro de obras artísticas de la institución. Durante la noche del sábado 17 de octubre, imágenes difundidas de la jornada mostraron a integrantes de la fuerza pública utilizando cañones de agua contra manifestantes que permanecían en el lugar y grababan lo que ocurría.
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La movilización se desarrolló después de que el Gobierno ordenara retirar más de 30 piezas de las salas del museo, una decisión que provocó críticas de artistas, colectivos sociales y ciudadanos. Los manifestantes cuestionaron la medida y defendieron la presencia de esas obras como parte de la memoria histórica del país.
El plantón había reunido durante el día a cientos de personas, entre ellas artistas y antiguos funcionarios del sector cultural. La protesta continuó frente al edificio, en el centro de la capital, bajo un amplio dispositivo de seguridad.
#AHORA | Tensión a esta hora a las afueras del Museo Nacional en Bogotá; el ESMAD dispersó la manifestación que estaba en un plantón como forma de protesta por la orden presidencial de retirar más de 70 piezas artísticas. https://t.co/fxS6MDm4tC
— Guillo (@codiguillos) October 18, 2026
Cañones de agua y tensión frente al Museo Nacional
La intervención policial quedó registrada en videos en los que se observa el uso de agua contra las personas que se encontraban frente al museo. Las imágenes pusieron el foco en la actuación de la fuerza pública durante una movilización motivada por una controversia cultural y política.
La presencia de unidades antidisturbios ya se había reportado desde antes del inicio del plantón. Según información publicada por medios colombianos, uniformados y vehículos policiales fueron desplegados en los alrededores del edificio, mientras los manifestantes ocupaban parte de la carrera Séptima y exhibían mensajes contra el retiro de las piezas.
🔴 Atención: a esta hora la Unidad Nacional Antidisturbios interviene tras el plantón en el Museo Nacional que se registró este sábado. El retiro de 30 obras del recinto ha causado una controversia en el país entre quienes rechazan la decisión del Gobierno y quienes señalan que los objetos retirados no representan identidad cultural.
Noticia en desarrollo.
— EL TIEMPO (@ELTIEMPO) October 18, 2026
La intervención nocturna elevó la tensión alrededor de una protesta que buscaba rechazar lo que sus participantes consideran censura y eliminación de elementos importantes para comprender distintos episodios de la historia nacional.
¿Por qué protestaban frente al Museo Nacional?
La movilización surgió por la decisión del Gobierno de retirar de las salas del Museo Nacional de Colombia alrededor de 30 objetos y materiales artísticos e históricos. Entre las piezas había elementos relacionados con los movimientos feministas y LGBTIQ+, la violencia política, la Constitución de 1991 y el Acuerdo de Paz firmado en 2016.
Entre los objetos retirados se encontraban una bandera del orgullo perteneciente a la activista Elizabeth Castillo, materiales relacionados con las luchas por los derechos de las mujeres y elementos vinculados con la historia política del país, como un afiche de campaña de Bernardo Jaramillo Ossa y el llamado balígrafo, elaborado a partir de una bala y asociado con la firma del acuerdo de paz.
El retiro de estas piezas generó cuestionamientos de sectores culturales y sociales, que consideran que su ausencia afecta la representación de distintas comunidades y procesos históricos en un museo público.
La ministra de las Culturas, Paola Holguín, defendió la decisión al argumentar que el museo no debe funcionar como un espacio de adoctrinamiento político. El Gobierno enmarcó la medida en su propuesta de transformación cultural, mientras sus críticos la interpretaron como una intervención sobre la memoria que debe conservar la institución.
Una disputa cultural que llegó a las calles
El plantón del sábado reunió a más de 500 personas, según un reporte de El Espectador. Los participantes llevaron carteles, reproducciones de algunas obras retiradas y mensajes en defensa de la memoria histórica y de la diversidad.
La presencia de la fuerza antidisturbios convirtió la seguridad y el manejo de la protesta en otro punto de discusión. Las imágenes del uso de cañones de agua añadieron una nueva dimensión a la controversia: además del debate sobre qué debe exhibir el museo, surgieron preguntas sobre la respuesta policial frente a quienes se manifestaban.
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