Escrito por:  Redacción Mundo
Oct 17, 2026 - 6:45 pm

Las protestas contra el costo de vida en Francia terminaron el sábado 17 de octubre con incendios, saqueos y enfrentamientos en varias ciudades. El episodio más grave ocurrió en Limoges, donde un incendio causó daños de gran magnitud en el ayuntamiento, un edificio histórico inaugurado en 1883.

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La movilización reunió a cientos de miles de personas en distintas regiones del país. Según las cifras divulgadas por el Ministerio del Interior, participaron unas 550.000 personas, mientras que los sindicatos y organizadores calcularon 800.000 manifestantes. El balance de la jornada incluyó cerca de 400 detenciones y alrededor de 60 integrantes de las fuerzas de seguridad heridos.

Aunque las manifestaciones estuvieron motivadas por el encarecimiento de la vida, en varias localidades se registraron ataques contra edificios públicos, vehículos policiales y establecimientos comerciales.

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Incendio en Limoges: el ayuntamiento quedó gravemente dañado

El ayuntamiento de Limoges, en el centro de Francia, fue uno de los principales escenarios de violencia. Según los reportes, un grupo de manifestantes rompió ventanas e inició un incendio que se extendió por el inmueble y afectó su estructura superior.

El alcalde calificó el estado del edificio como muy grave y afirmó que estaba en gran parte perdido. El incendio provocó el colapso parcial de la torre del ayuntamiento, una construcción histórica del siglo XIX.

En la ciudad también se reportaron vehículos policiales incendiados, bloqueos en la autopista A20 y saqueos en establecimientos del centro, entre ellos una tienda de Fnac.

París y otras ciudades también registraron disturbios

En París, las autoridades intervinieron ante intentos de desviar las marchas hacia zonas próximas al Palacio del Elíseo. También se reportaron enfrentamientos, quema de mobiliario urbano y daños a bicicletas, en medio de acciones atribuidas a grupos radicales conocidos como black blocs.

Los incidentes se extendieron a otras localidades. En Marsella, manifestantes ocuparon brevemente la sede del ayuntamiento. En Burdeos, se reportaron saqueos en la residencia de la prefecta de Gironda, mientras que en Lyon y Niza hubo disturbios y saqueos en zonas comerciales.

Ante los episodios de violencia, las autoridades desplegaron unidades especializadas de seguridad, incluida la CRS 8 en París. El balance divulgado para la jornada señaló que cerca de 400 personas fueron detenidas y alrededor de 60 agentes resultaron heridos.

El costo de vida, en el centro de las protestas

La movilización contó con el respaldo de sindicatos, colectivos estudiantiles y sectores vinculados con el movimiento de los chalecos amarillos. Los participantes salieron a las calles para expresar su inconformidad por el encarecimiento de la vida y las dificultades económicas que afrontan los hogares.

El Gobierno condenó los actos de vandalismo y afirmó que grupos radicales aprovecharon las manifestaciones para desencadenar episodios de violencia urbana. Por su parte, el presidente Emmanuel Macron hizo un llamado a la calma y rechazó los ataques contra edificios públicos y el patrimonio.

La jornada dejó dos escenarios simultáneos: una movilización multitudinaria motivada por el malestar económico y una serie de disturbios que afectaron edificios históricos, comercios y fuerzas de seguridad. Mientras las autoridades investigan los hechos, el costo de vida continúa en el centro de las reclamaciones sociales.

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