En los últimos días, una familia en Bogotá temió lo peor cuando una banda de ladrones de carros la abordó y estuvo a punto de llevarse a un niño de 5 años.
Las víctimas creen que los delincuentes, que eran cuatro, son los mismos que asaltaron a otras personas en otra zona de la capital de Colombia. Ambos hechos quedaron grabados por cámaras de seguridad.
Terror en Suba: un niño de 5 años en medio de las armas
Uno de los hechos más dramáticos ocurrió recientemente en el barrio Pontevedra, ubicado en la localidad de Suba, en el noroccidente de la ciudad. Eran las 8:30 de la noche del 25 de enero, cuando la familia se parqueó su carro cuando llegaba a un restaurante.
Lo que debía ser una cena tranquila se transformó en una pesadilla en cuestión de segundos.
Un automóvil que circulaba en contravía se parqueó delante de las víctimas. De él descendieron cuatro sujetos armados que, con una agresividad desmedida, abordaron al esposo de Paula Cortés, una de las víctimas del grave suceso.
Mientras los criminales tomaban el control del automotor, Paula se encontraba en el asiento trasero junto a su hijo de tan solo 5 años. La desesperación de los padres fue evidente en los gritos de auxilio y las súplicas hacia los delincuentes.
La madre relató con angustia los momentos de tensión: “Mi esposo solo gritaba ‘tenemos un niño atrás, tenemos un niño atrás, déjenoslo sacar’. Yo también me bajé rápidamente del carro. Lo primero que hice fue coger a mi bebé y apretarlo así contra mi cuerpo”.
A pesar de tener al menor en sus brazos, Paula aseguró que “ni compasión hubo” por parte de los criminales. “No les importó porque uno de los tipos vino, me puso el arma en el cuello delante del niño”, afirmó.
En un minuto con 40 segundos, los ladrones huyeron con la camioneta, dejando a la familia en estado de shock en plena vía pública.
Una banda organizada que azota el norte y occidente
Este no parece ser un hecho aislado. Según material de cámaras de seguridad, una estructura criminal con un modo de deliquir idéntico estaría delinquiendo en distintas zonas de Bogotá.
Un caso similar se registró en el barrio Villa Magdalena, en la localidad de Usaquén, donde otra familia fue interceptada por cuatro hombres armados mientras ingresaban al conjunto residencial.
Paola cree que se trata de los mismos ladrones: “Nosotros miramos el video y creemos que es la misma banda porque es exacto… el carro es muy similar, tal cual cuatro tipos armados del mismo modo, usan una camioneta blanca”.
La precisión y rapidez con la que actúan estos delincuentes sugiere una planeación meticulosa.
Kennedy y el ataque en “manada”
La inseguridad en Bogotá no se limita al norte. En la localidad de Kennedy, al occidente de la ciudad, se reportó otro ataque violento bajo la modalidad de “manada”. Una pareja fue sorprendida justo cuando llegaba a su residencia. Tan pronto la mujer, quien iba como copiloto, abrió la puerta del vehículo, cuatro criminales se abalanzaron sobre ellos.
El conductor intentó resistirse al hurto, pero fue golpeado y sometido en segundos frente a la mirada impotente de su pareja. Los delincuentes, armados y con amenazas de muerte, lograron llevarse el automóvil hacia el sur de la ciudad en menos de un minuto.
Estos asaltantes suelen utilizar los mismos vehículos robados para cometer nuevos delitos, lo que dificulta su rastreo inicial por parte de las autoridades.
El panorama para los propietarios de vehículos en la capital es desalentador. De acuerdo con datos proporcionados por la Policía Metropolitana de Bobotá, se registran hasta ocho robos de vehículos por día. Las autoridades indican que el objetivo principal de estas bandas es el desguace de los automotores para comercializar sus partes de manera ilegal en el mercado negro.
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