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Entre el 15 y el 17 de abril, el sur de Bogotá será anfitrión de una cita literaria que ha logrado consolidarse como uno de los referentes culturales de la zona: la cuarta edición del festival Tren al Sur, organizado por el Gimnasio Sabio Caldas. Este evento, que trasciende el simple disfrute de los libros, tiene como eje la creación de lazos entre las distintas comunidades, generaciones y modos de habitar la cultura. En cada edición, los espacios del colegio y de barrios del sector se transforman en puntos de encuentro entre estudiantes, docentes, familias y vecinos de Ciudad Bolívar, compartiendo experiencias con figuras reconocidas del ámbito literario y del pensamiento nacional y latinoamericano, como William Ospina, Pilar Lozano, Humberto de la Calle, Gina Saraceni, Fredy Chikangana, Germán Puerta y Daniel Samper Ospina.
El festival, respaldado por la gestión del Gimnasio Moderno —institución que administra el Sabio Caldas desde hace 26 años—, ha alcanzado el reconocimiento como el evento literario más destacado del sur capitalino. Su propuesta central consiste en acercar a los estudiantes a autores y autoras estudiados en clase sin que tengan que desplazarse fuera de su entorno, reforzando la idea de que la cultura puede y debe estar al alcance de todos sin importar el lugar de origen.
Durante la primera jornada, el miércoles 15 de abril, la apertura oficial tendrá lugar en el ágora del colegio. A partir de allí, las actividades se despliegan en diferentes espacios y franjas horarias, con encuentros literarios, conciertos, talleres y diálogos directos entre escritores y jóvenes. Momentos emblemáticos serán los que incluirán a María Paz Guerrero, Pedro Carlos Lemus, Pilar Lozano y William Ospina, este último como invitado especial en la franja “Maestros Sabios”, consolidando el carácter magistral y pedagógico del encuentro.
El jueves 16 de abril, el festival se enfocará en talleres y discusiones colectivas. Destacan los espacios de formación con Alebrije y Fredy Chikangana, así como las mesas de conversación donde convergen varias voces de la literatura contemporánea. Las actividades simultáneas buscan crear una experiencia múltiple y enriquecedora para los asistentes.
En la jornada final, el viernes 17 de abril, la agenda contempla momentos de poesía, memoria colectiva y trabajos creativos, como talleres de edición, autoficción y crónica, además del esperado lanzamiento del fanzine “Cerro Seco no se vende, Cerro Seco se defiende”. El cierre, dirigido a los estudiantes de primaria, simboliza la importancia de iniciar el diálogo literario desde la infancia y de mantenerlo como parte integral de la vida escolar.
Según El Espectador, Tren al Sur se convierte en una plataforma pedagógica y comunitaria donde la literatura se explora, se vive y se cuestiona día a día, trascendiendo el acto de leer y llevándolo al terreno de la experiencia colectiva. Además de su sede principal, el festival expande su influencia a otros once colegios de Ciudad Bolívar, reforzando su misión de democratizar el acceso a la cultura. El respaldo de la Agenda Cultural del Gimnasio Moderno y editoriales de renombre, como Fondo de Cultura Económica, Penguin Random House y Planeta, subraya el compromiso de que el acceso a la cultura no debe estar condicionado por el territorio.
Durante tres días, el Sabio Caldas y su entorno se transforman en un verdadero epicentro cultural, donde la ciudad se redescubre a través del poder evocador de la palabra, consolidando al festival como puente fundamental entre la literatura y las realidades locales.
¿Por qué es relevante acercar la literatura a barrios como Ciudad Bolívar?
En el contexto del festival Tren al Sur, la importancia de llevar la literatura a zonas como Ciudad Bolívar radica en el impacto positivo que genera sobre estudiantes y comunidades que tradicionalmente han tenido menos acceso a encuentros culturales de este tipo. Este acercamiento permite que la literatura no sea solo un contenido académico, sino una herramienta viva, capaz de inspirar, fortalecer la identidad y promover el pensamiento crítico.
Que los autores dialoguen directamente con los jóvenes en sus propios espacios contribuye no solo a democratizar la cultura, sino también a transformar la percepción que existe de la literatura y del entorno mismo. De esta manera, el festival refuerza la idea de que la cultura puede ser un eje de inclusión y desarrollo para todos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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