La adulta mayor dijo, en Noticias Uno, que todo empezó porque tenía problemas con una inquilina a la que le arrendaba una pieza, por lo que le pidió ayuda a su sobrina, una abogada. 

Villalobos, quien vivió más de 40 años en una casa del barrio Montebello, localidad de San Cristóbal (sur de Bogotá), tuvo el problema cuando la inquilina se negó a pagarle arriendo por culpa de la crisis económica de la pandemia.

Allí llegó el momento en que la anciana pidió ayuda a su sobrina. La abogada le dijo que dejara afuera de la vivienda a la inquilina y cambiara las chapas. La adulta mayor hizo caso, pero recibió ataques de la inquilina. 

Por esto, la abogada le recomendó que se fuera unas semanas de Bogotá a descansar y que le dejara a ella un poder general. La anciana firmó el poder, pero la abogada aparentemente lo usó para hacer un traspaso. 

Cuando la anciana volvió, no fue bien recibida. Ella contó que presuntamente la sacaron a cuchillo de la casa y tuvo que irse a vivir a una pieza del barrio San Blas, de la localidad de San Cristóbal (sur de la ciudad). 

Después, la anciana revocó el poder de la abogada. Pero ya era tarde; la casa ya no era de la abogada, sino del hijo de ella. El joven incluso ya la había hipotecado por 10 millones de pesos, añadió ese noticiero. 

A pesar de que hay querellas, proceso en la Policía, queja ante la Judicatura y denuncias en la Fiscalía, la adulta mayor dice que la situación no se ha solucionado y clama para que le devuelvan su casa de toda la vida.

Este es el relato de la mujer: