Así lo informó la Policía, que detalló en un comunicado que el hecho ocurrió en el corregimiento de El Tres, en el Urabá antioqueño.

El general Fernando Murillo dijo a CM& que los agentes desarrollaban sus investigaciones “en contra de las estructura denominada Central Turbo, del Clan del Golfo, y sus cabecillas financieros alias ‘Junior’ y alias ‘Niño’ son los que vienen sembrando el terror en la región”.

Sin embargo, ese noticiero agregó que el hecho también sería una “retaliación por los contrastes operativos que adelantan en el sector para capturar a alias Chiquito Malo, cabecilla de la subestructura del Clan del Golfo”.

“El patrullero Wálter Osorio Doria, oriundo de Medellín, tenía 34 años, 12 de ellos como integrante de la Policía Nacional, y en la actualidad hacía parte de la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión”, detalló la institución.

El patrullero, que tenía dos hijos de tres y ocho años de edad, recibió ocho condecoraciones y 29 felicitaciones especiales.

Entre tanto “Cristóbal Bedoya Hernández, oriundo de Montería (capital del departamento caribeño de Córdoba), tenía 40 años, 13 al servicio de la Institución, era integrante de la Seccional de Inteligencia Policial en el Urabá”.

Los homicidios de los dos policías se suman a los de otro policía en Bogotá y una lideresa social en Samaniego, Nariño, que también sucedieron este martes.

En el Urabá tiene fuerte presencia del Clan del Golfo y otros grupos narcotraficantes que intentan sacar la droga por la frontera con Panamá, como la guerrilla del ELN.