El autor de la misiva, publicada por Blu Radio, asegura que fue amenazado por los destituidos policías que descargaron una ‘taser’ contra Javier Ordóñez, minutos antes de que él muriera.

“Tengo mucho miedo por mi vida, siento que me pueden matar. Por lo que me pueda suceder, hago responsables a los patrulleros Juan Camilo LLoreda y Damián Rodríguez. Quiero dejar constancia que no tengo ningún enemigo diferente a los policías que me han amenazado”, le escribió el testigo a Barbosa.

Y es que el denunciante dio detalles de lo que habría sucedido en el CAI a donde llevaron a Ordóñez; dijo que en ese lugar, los uniformados que habían reducido al estudiante de derecho lo golpearon en la cara, en el pecho y en el estómago.

Cuando el estado de salud de Ordóñez era deplorable, señalaron los investigadores, los policías del CAI trasladaron al amigo a una URI de La Granja, para judicializarlo por agresión a servidor público, y evitar que siguiera presenciando los excesos de los patrulleros.

Justamente cuando lo envían a la URI, dice el testigo en la carta, es que supuestamente le hacen una advertencia: “Se me acerca otro policía, al pegarme una patadita en el pie me dice que recuerde que tienen todos mis datos”, escribe el amigo de Ordóñez.

El testigo, agregó Caracol Radio, denunció a los dos patrulleros por amenaza y falsa denuncia.

Según esa emisora, la Fiscalía, que lleva ese caso de abuso de autoridad,  confirmó que ya se le asignó protección al amigo de Ordóñez.

Otros investigados

Pese a que solo Lloreda y Rodríguez fueron destituidos de la Policía Nacional, la institución suspendió a otros 5 uniformados que habrían participado en un plan para ocultar pruebas de la golpiza que le dieron a Ordóñez en el CAI.

De acuerdo con las investigaciones, ellos habrían intentado sacar el cuerpo de la víctima, después de trasladar al amigo a la URI, pero otro compañero de Ordóñez llegó y pidió que lo llevaran a un hospital.

Según el reporte clínico, Ordóñez ingresó al centro médico sin signos vitales y con el hígado destruido, al parecer, por más de 40 golpes que recibió.

Por este caso se presentaron manifestaciones en Bogotá, que terminaron con varios CAI destruidos, 14 muertos y más de 300 heridos.

Para expresar su solidaridad con los uniformados, el presidente Iván Duque visitó varios de los establecimientos vandalizados, utilizando una chaqueta de la Policía.