Un trágico accidente aéreo sacudió al departamento del Putumayo, Colombia, cuando un avión militar de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) se precipitó a tierra poco después de despegar. De acuerdo con declaraciones del gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina, y basándose en los reportes entregados por el comandante de la FAC, general Carlos Silva, en la aeronave viajaban 125 personas: 112 miembros del Ejército Nacional, 11 tripulantes de la Fuerza Aérea y dos policías. El saldo preliminar ha sido devastador: ochenta y tres personas resultaron heridas, catorce de ellas en estado crítico, y se confirmaron ocho fallecidos, mientras las labores de rescate continúan.
El accidente ocurrió a las 9:50 hora local mientras el avión FAC 1016 cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís. Según las versiones de las autoridades, justo después del despegue, la aeronave sufrió un problema desconocido que provocó que se estrellara e incendiara a pocos kilómetros del aeropuerto de origen. Las causas precisas del siniestro todavía se están investigando, por lo que las hipótesis iniciales aún no se han confirmado oficialmente.
Las operaciones de búsqueda y rescate, respaldadas por la Armada Nacional y habitantes locales, se han visto obstaculizadas por la geografía: la zona selvática donde cayó el avión solo es accesible por vía aérea o fluvial. Ante la gravedad de la situación, las autoridades dispusieron la evacuación de los heridos hacia hospitales de Neiva y Florencia, capitales de los departamentos de Huila y Caquetá, respectivamente.
La Fuerza Aérea Colombiana desplegó recursos significativos para la atención de la emergencia. Se organizaron operativos de evacuación con un avión ambulancia y aeronaves especializadas como el C-130 y el Casa 295, equipados con decenas de camillas para el traslado masivo de heridos. Además, se sumó un helicóptero medicalizado UH-60 y personal sanitario adicional, con el fin de agilizar la atención y dar prioridad a los casos más graves.
Este suceso adquiere otra dimensión considerando la antigüedad de la nave implicada: de acuerdo con el sitio especializado SA Defensa, el avión llevaba 43 años en servicio; inició operaciones en 1983 bajo la Fuerza Aérea de Estados Unidos y pasó a formar parte de la FAC en 2020. Los motivos del accidente están bajo análisis por parte de las autoridades, lo que genera cuestionamientos sobre las condiciones técnicas y el mantenimiento de este tipo de aeronaves.
A pesar de los diferentes balances suministrados por las autoridades, como el entregado por el presidente Gustavo Petro —quien indicó una cifra preliminar de setenta y siete heridos en el hospital, un fallecido y cuarenta y tres personas todavía por localizar—, la crisis continúa y se espera que el número definitivo de víctimas y afectados se actualice conforme avancen las operaciones y se esclarezca el incidente.
¿Por qué es tan difícil acceder y evacuar personas en el lugar del accidente?
La pregunta surge a raíz de las complicaciones descritas por las autoridades en relación con el acceso al área donde cayó la aeronave. El accidente tuvo lugar en una zona selvática del Putumayo, una región caracterizada por su geografía intrincada y la ausencia de vías terrestres directas. Solo se puede llegar al lugar del siniestro por aire o por vías fluviales, lo cual dificulta tanto el ingreso de equipos de rescate como la evacuación oportuna de los heridos hacia centros hospitalarios.
La naturaleza inhóspita del terreno obliga a realizar los operativos de rescate utilizando helicópteros y embarcaciones, lo que incrementa la complejidad logística y prolonga los tiempos de respuesta. Estas condiciones representan un desafío para los equipos de socorro y un riesgo adicional para las personas afectadas, subrayando la importancia de la coordinación entre fuerzas armadas, autoridades locales y la población civil en este tipo de tragedias.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Qué se sabe de la participación de Petro en una película
El presidente Gustavo Petro será el primer presidente en aparecer en una película. Ningún mandatario en ningún país del mundo usó su cargo para estar en un papel dentro de un filme, pero el mandatario colombiano sí lo hará. Se sabe que el presidente saldrá como un extra dentro de una de las escenas de la película que relata la historia del almirante Padilla, en la época de la descolonización, y que la película se graba con recursos público: una parte los entregó RTVC y la otra, el Ministerio de las TICS. Detrás de la película está la productora Valencia Producciones FX y hay varias personalidades del cine y la televisión colombiana involucrados en su realización. En total, la película tiene un contrato en el Secop firmado por casi 4 millones de dólares para su ejecución.
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