Y es que los niveles de deserción lograron ser reducidos en gran cuantía gracias a que, con recursos del presupuesto participativo, se subsidió la matrícula de al menos 28.000 estudiantes, según RCN.

Son en total cuatro instituciones de educación superior las que retomarán sus actividades presenciales a partir del 8 de febrero: la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), el Colegio Mayor, el ITM y el Pascual Bravo. 

Para el caso de la UPB se espera, bajo el modelo de alternancia, el regreso a las aulas de 4.662 estudiantes y  367 docentes, repartidos en 490 cursos. 

“Nos hemos estado preparando, estamos listos y recibimos con agrado y afecto a los estudiantes de la UPB que deseen regresar a su universidad. Tanto en virtualidad como en presencialidad estamos listos”, le dijo a El Colombiano el rector, presbítero Julio Jairo Ceballos.

Además, se habilitarán dispensadores de alimentos y bebidas, así como misceláneas y servicios financieros.

En cuanto a las otras tres instituciones (adscritas a la Alcaldía de Medellín) se espera el regreso a clases de 39.361 alumnos y  2.487 docentes. Hay más de 85 programas académicos. 

Las clases se seguirán transmitiendo por canales digitales para que los alumnos que no puedan asistir al aula física no se atrasen en los procesos académicos.