La firma de Vladimir Putin se produce después de que la Duma (Cámara Baja) y el Consejo de la Federación o Senado aprobaran la ley de manera formal. La normativa desarrolla una enmienda a la Constitución adoptada en un plebiscito el pasado primero de julio junto a otros cambios en la Carta Magna.

Una de las modificaciones constitucionales, propuesta a última hora hace ya más de un año y que para los detractores de Putin fue el principal objetivo de la reforma, permite al jefe del Kremlin, que llegó al poder en 2000, presentarse a la reelección en dos ocasiones más, en 2024 y 2030.

La nueva ley precisa que la misma persona no puede llegar a ocupar el cargo del presidente durante más de dos mandatos al tiempo que no impide al político “que haya ocupado u ocupe el cargo de presidente de la Federación Rusa participar como candidato en las elecciones presidenciales en el momento de la entrada en vigor de la modificación”.

La norma confirma además que en el futuro sólo podrán ser candidatos a la Presidencia rusa aquellos ciudadanos mayores de 35 años que hayan vivido de manera permanente en este país no menos de 25 años.

La revisión de la Carta Magna introduce también en la Constitución de Rusia principios conservadores como la fe en Dios, el matrimonio reservado a los heterosexuales y la “educación patriótica”, así como la inmunidad vitalicia de los presidentes.

Por su parte, el equipo del opositor encarcelado Alexéi Navalni reaccionó a la promulgación de la ley publicando un video del año 2000 en el que Putin decía estar en contra de que un presidente ruso permaneciera en el poder más de dos mandatos.

La reforma ocurre cuando el presidente ruso goza de una popularidad superior al 60 % según los sondeos. Esto, a pesar de la pandemia de COVID-19, una economía desacelerada y las reformas sociales impopulares aprobadas en 2018.

Esta será la casa de Putin hasta el 2036: