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Los legisladores venezolanos dieron el jueves su respaldo inicial a los planes para abrir de par en par el sector petrolero a inversores privados, allanando el camino para el regreso de las grandes compañías energéticas estadounidenses, una exigencia clave del presidente Donald Trump.
Menos de tres semanas después de que Estados Unidos capturara al presidente Nicolás Maduro en una operación armada, los diputados aprobaron en primera lectura un proyecto de ley que permite a empresas privadas participar de forma independiente en la exploración y extracción de petróleo.
Si se adopta en segunda lectura, la ley revertiría décadas de control estatal sobre el sector petrolero venezolano, endurecido a mediados de los años 2000 por el fallecido mentor de Maduro, el líder socialista Hugo Chávez.
El proyecto de ley ha sido impulsado por la exvicepresidenta de Maduro y actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien ha supervisado un deshielo vertiginoso de las relaciones con Washington desde que asumió el poder.
En otra señal de la rapidez de los cambios en Caracas, Estados Unidos confirmó el jueves que ha designado a una nueva jefa para su misión en Venezuela.
La página de la embajada estadounidense indicó que Laura F. Dogu —exembajadora en Nicaragua y Honduras— será la nueva encargada de negocios en Venezuela, en lo que se interpretó como otro paso hacia el restablecimiento de relaciones diplomáticas plenas.
Relaciones en reconstrucción
Caracas y Washington rompieron relaciones en 2019 tras la controvertida proclamación de Maduro como presidente reelecto.
Desde entonces, la embajada de Estados Unidos ha estado prácticamente vacía.
A los pocos días de la captura de Maduro el 3 de enero en Caracas, diplomáticos estadounidenses viajaron a la capital venezolana para discutir la reapertura de la embajada.
Dogu trabajará desde Bogotá, en la vecina Colombia, hasta que la misión esté operativa.
Trump ha presumido de que está trabajando “realmente bien” con Rodríguez, quien fue vicepresidenta en el gobierno de Maduro.
El miércoles, un alto funcionario estadounidense dijo que Rodríguez visitará pronto Estados Unidos, pese a seguir bajo sanciones estadounidenses.
Maduro fue detenido tras meses de presión por parte de Washington y trasladado a Nueva York junto a su esposa para enfrentar un juicio por cargos de narcotráfico.
Trump afirma que Washington controla ahora de facto Venezuela y su industria petrolera.
Rodríguez, por el momento, parece dispuesta a cumplir.
Inyección de dólares
Esta semana, Rodríguez destinó 300 millones de dólares procedentes de una venta de petróleo negociada por Estados Unidos a apuntalar la debilitada moneda nacional, el bolívar.
La mera expectativa de esa inyección hizo caer el precio del dólar, moneda en la que muchos venezolanos realizan sus transacciones.
Pero los economistas advirtieron que un alivio real frente a la espiral inflacionaria requerirá una entrada sostenida de dólares, lo que a su vez exige inversión extranjera.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo.
La reforma energética que se debate en el Parlamento elimina la exigencia, instaurada en la era Chávez, de que las empresas privadas formen empresas mixtas con la petrolera estatal PDVSA, que debía conservar la mayoría accionarial.
La ley también flexibiliza el régimen de regalías, en función del éxito del proyecto de exploración petrolera.
Rodríguez fue ministra de Petróleo bajo el mandato de Maduro, cargo que aún ocupa.
Para ganarse el apoyo tanto de los venezolanos como de Washington, necesita mostrar rápidamente mejoras económicas y dar señales del fin de una década de controversia política, económica y social creciente bajo Maduro.
En las últimas dos semanas, su gobierno ha liberado lentamente a decenas de presos, de los cientos que permanecían encarcelados.
El jueves, las autoridades liberaron al yerno del opositor Edmundo González Urrutia, que cumplía una condena de 30 años por cargos de terrorismo.
González Urrutia, exiliado en España, fue reconocido por Estados Unidos como el ganador de las elecciones presidenciales venezolanas de 2024, que Maduro aseguró haber ganado.
Su yerno, Rafael Tudares, fue detenido por hombres encapuchados en enero de 2025 cuando se dirigía a la escuela con sus dos hijos.
Desde la salida de Maduro, Trump ha intensificado la presión sobre otro adversario latinoamericano, la Cuba aliada histórica de Venezuela.
Trump ha prometido cortar todos los suministros de petróleo a Cuba, que durante años ha dependido del crudo venezolano fuertemente subvencionado y de ayuda financiera para mantenerse a flote en medio del asfixiante embargo comercial estadounidense.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó el jueves que habló por teléfono con Rodríguez para expresarle su “apoyo y solidaridad”.
France con AFP; adaptado de su original en inglés
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