En el 2017, los conductores de la plataforma interpusieron más de 2.963 denuncias por diferentes tipos de agresiones sexuales, mientras que en el 2018 la aplicación obtuvo más de 3.045 quejas por el mismo inconveniente, según el reporte.

La compañía enumeró más de 229 violaciones en el 2017 y 235 en el 2018. No obstante, solo el 45 % de los conductores acosados decidió denunciar, por lo que la cifra de agresiones podría ser mayor a la mencionada anteriormente.

En cuanto al género, la investigación afirmó que el 94 % de las víctimas por agresión sexual son mujeres. Las empleadas sufrieron de toqueteos, palabras subidas de tono y hasta violaciones durante un recorrido.

Uber se pronunció sobre estas desastrosas cifras y dijo que a lo largo de los años ha implementado funciones de seguridad, como el botón de emergencia y la ubicación compartida para proteger a todos sus conductores.

Además, desde el 2020 todos los trabajadores tendrán que asistir a un curso sobre conductas sexuales inapropiadas para que estén preparados para afrontar cualquier inconveniente y tengan claras las consecuencias de un abuso sexual, de acuerdo con Mashable.