Donald Trump, que hasta hace poco autorizó el proceso de transición de la presidencia de Estados Unidos con Joe Biden, volvió a arremeter contra su contrincante y decir que hubo fraude en las elecciones.

Cuando autorizó la transición se pensó que ya había aceptado la derrota, sin embargo este viernes insistió en que Biden deberá demostrar que sus votos no fueron fraudulentos o ilegales.

“Biden solo puede ingresar a la Casa Blanca como presidente si puede demostrar que sus ridículos 80.000.000 de votos no se obtuvieron de manera fraudulenta o ilegal”, escribió Trump en su cuenta de Twitter.

El actual presidente también hizo referencia a un “fraude electoral masivo” en diversas ciudades del país como Detroit (Míchigan), Atlanta (Georgia), Filadelfia (Pensilvania) y Milwaukee (Wisconsin). “¡Tiene un gran problema sin solución!”, agregó.

Trump emprendió un esfuerzo político y judicial sin precedentes para cuestionar los resultados de las elecciones y emprendió varias acciones legales carentes de sustento que fueron derribadas por tribunales de todo el país.

En un encuentro con periodistas este jueves, el primero desde las elecciones en el que respondió preguntas, el presidente estuvo cerca de admitir que solo cumpliría su primer mandato hasta que lo reemplace Biden el 20 de enero.

El próximo 8 de diciembre culmina el plazo para resolver disputas electorales en los estados, incluyendo recuentos y disputas judiciales al respecto. Posteriormente, los miembros del Colegio Electoral se reunirán el 14 de diciembre para oficializar el resultado.

Preguntado sobre si dejaría la Casa Blanca en caso de que el Colegio Electoral confirme la victoria de Biden, respondió: “Ciertamente lo haré. Y tú lo sabes”.

Sin embargo, “si lo hacen, cometerían un error”, dijo Trump y agregó: “Va a ser muy difícil conceder” la victoria de Biden.

“Fue un fraude masivo”, repitió el presidente sobre las elecciones del 3 de noviembre pero, nuevamente, sin aportar pruebas.