“Nunca ha habido un momento en nuestra frontera sur como el que está sucediendo ahora, pero lo que es más importante es lo que está a punto de suceder: (…) los inmigrantes ilegales de todos los rincones de la Tierra descenderán a nuestra frontera y nunca serán devueltos“, subrayó Trump en un comunicado de su oficina, basada en Palm Beach (Florida), donde reside desde enero pasado.

Trump también acusó al Gobierno demócrata de haber faltado al respeto a la Patrulla Fronteriza y al Servicio de Inmigración (ICE). Según él, “cada hora ocurre una incursión masiva en el país por parte de personas que no deberían estar aquí, que empeora a cada minuto”: “Muchos tienen antecedentes penales y muchos otros tienen y están propagando la COVID-19“, agregó.

“Los oficiales de ICE están desesperados por sacar a estos criminales convictos, pero Biden no los deja”, agregó. Trump subrayó que el “tsunami” en la frontera está abrumando a las comunidades locales, agotando los presupuestos, abarrotando los hospitales y quitando puestos de trabajo a los trabajadores estadounidenses.

“Cuando dejé el cargo (en enero), habíamos logrado la frontera más segura en la historia de nuestro país. Bajo Biden, pronto será peor, más peligrosa y más fuera de control que nunca”, aseveró.

En los últimos meses se ha registrado un aumento de los casos de cruce fronterizo ilegal por parte de indocumentados y en enero pasado, cuando Biden llegó al poder, se registró el décimo mes consecutivo de incrementos, al detener o considerar inadmisibles para entrar al país a 78.323 personas, más del doble que el mismo mes de 2020 (36.585).

Autoridades locales en la zona fronteriza con México están adelantando que la llegada de inmigrantes en las últimas semanas sigue aumentando, situación que ha obligado a la Administración Biden a reabrir centros de detención para inmigrantes.

Trump acusó a su sucesor de haber violado su juramento de defender la Constitución y hacer cumplir las leyes con los medidas que ha tomado en inmigración, acordes con sus promesas electorales de posibilitar la legalización de los indocumentados y volver a las leyes que amparaban a los solicitantes de asilo. “Nunca se puede tener una frontera segura a menos que las personas que cruzan ilegalmente sean expulsadas de inmediato”, aseguró el republicano.

La defensa a ultranza de su política migratoria incluyó su polémico muro. Trump lamentó que Biden haya acabado también con los acuerdos de seguridad con Centroamérica, y dejó entrever que la solución sería terminarlo:

“A pesar de haber sido retrasado por años de litigio y política por parte de los demócratas, el muro está casi terminado (en su mandato se construyeron 720 kilómetros de los 3.200 que tiene la frontera de EE.UU. con México) y se puede completar rápidamente. Si lo hace, salvará miles de vidas“, dijo Trump, quien finalizó su declaración con un mensaje a Biden:

“¡Mantenga la inmigración ilegal, el crimen y el virus de China fuera de nuestro país!”, proclamó.

La Casa Blanca no aceptará sugerencias de Trump

La jefa de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, respondió en su rueda de prensa diaria a preguntas sobre la andanada lanzada por Trump contra Biden. Psaki dijo que no se dejan aconsejar en cuestiones migratorias por el expresidente, cuya política en esa materia “no solo fue inhumana sino ineficaz”.

“Vamos a seguir nuestro propio camino y eso incluye tratar a los niños con humanidad y respeto y asegurar que estén seguros cuando cruzan nuestras fronteras”, agregó.