En el acto, la primera dama ofreció un discurso en presencia de varios oficiales y, al final de su intervención, le presentó al público a su esposo como “el presidente de Estados Unidos”. En ese momento, Trump se acercó al atril que había dispuesto y le dio la mano a su esposa, como si se tratara de un desconocido, reseña People.

Pero eso no fue todo: después, del apretón, Trump le puso una mano en la espalda a su esposa para darle un levísimo empujón y, luego de decirle algunas palabras que no se logran escuchar, la corrió y le indicó que ocupara su asiento.

Este es el momento del frío trato entre la pareja presidencial estadounidense:

Por supuesto, las redes sociales se llenaron de comentarios al respecto:

“De lejos, el más incómodo encuentro entre marido y mujer que he presenciado fue justo ahora, cuando Trump le dio la mano a Melania en el estrado. ¡Abrácela, hombre!”.

“En la base Andrews de la Fuerza Aérea, Trump saluda a su esposa, Melania, con un apretón de manos. Lo de ellos es un acuerdo financiero, no un matrimonio”.

“Trump saluda a Melania con un educado apretón de manos y, no se dieron cuenta, un empujón fuera del escenario”.

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El gélido trato entre los Trump se suma a otros momentos tensos de la relación que han quedado registrados en video. Por ejemplo, una grabación en Israel mostró el momento en el que Melania aparentemente se negó a darle la mano a su esposo. Algo similar sucedió en Italia, cuando bajaban del avión presidencial. Además, otras pistas en redes sociales dejarían en evidencia la incomodidad de Melania con el presidente estadounidense.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.