King ha sido, desde el principio, un opositor al actual gobierno estadounidense. Este hilo de trinos muestra los tonos de las críticas del famoso escritor y la consecuencia de sus muy populares comentarios:

“Si Ivanka Trump hubiera crecido en una granja, como algunos de nosotros, sabría que su padre está cosechando exactamente lo que ha sembrado”.

“Después de escuchar a Comey hoy y a Trump los últimos cuatro meses y medio, ya tengo una opinión muy clara sobre quien es el verdadero maníaco”.

“El gabinete de Trump ofrece un curso de posgrado en besar traseros”.

Y el último, que muestra cuánto le afectó a King que Trump lo hubiera sacado de su siempre polémica cuenta de Twitter:

“Trump me bloqueó de leer sus tuits. Debería suicidarme”.

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Y es que fuera de Twitter, los comentarios de King contra Trump ya eran bastante creativos y corrosivos, algo que el presidente, más allá de los recurrentes insultos e intimidaciones, no puede combatir. Por ejemplo, The Washington Post recuerda que en un diálogo con Ron Charles, uno de los editores de ese medio, el maestro de la novela de horror dijo: “Una presidencia de Trump me asusta más que cualquier otra cosa”.

El bloqueo de Trump ha causado todo tipo de reacciones en la red social, al punto de que una colega de King, la británica J.K. Rowling (autora de la saga de ‘Harry Potter’ y también dura opositora del magnate presidente), se ‘solidarizó’ con él y le ofreció enviarle vía mensaje directo todas las razones que le tuviera a Trump:

“Yo todavía tengo acceso. Se los pasaré por mensaje directo (DM) en tu nombre”.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.