La campaña se ve nuevamente alterada por el coronavirus, cuando faltan 19 días para las elecciones en Estados Unidos.

Dos casos de COVID-19 en el entorno de la candidata demócrata a la vicepresidencia, Kamala Harris, la llevaron a suspender sus viajes hasta el domingo “por precaución”, aunque no está en cuarentena y mantendrá sus compromisos virtualmente.

Biden decidió, por recomendación de sus médicos, no interrumpir sus desplazamientos a pesar de otro caso descubierto en la tripulación de su avión, pero que permaneció “a más de 15 metros” y tenía, como el candidato, una mascarilla.

“Que esto sirva de ejemplo sobre la importancia de usar máscaras y de mantener una distancia física segura”, tuiteó Joe Biden, que este jueves volvió a dar negativo.

Cancelado el debate virtual previsto tras la negativa de Trump de participar, los dos candidatos aparecerán en foros televisados al mismo tiempo, pero en dos canales diferentes.

El presidente republicano hablará desde Florida en NBC, mientras el exvicepresidente de Barack Obama lo hará desde Pensilvania en ABC.

Estos dos estados, considerados clave para ganar los comicios del 3 de noviembre, le reportaron victorias a Trump en 2016, pero en ambos Joe Biden encabeza ahora la intención de voto.

Unas horas antes de aparecer en escena, Trump marcó el tono, agresivo y burlón, que pretende adoptar.

“Me gustaría poder verlo para ver si puede llegar hasta el final”, dijo el presidente de 74 años, refiriéndose a su oponente de 77 años, cuya vitalidad suele poner en duda y a quien apodó “Joe el dormido”.

“Es NBC, lo peor”, opinó sobre el canal, al que acusa de sesgo en favor de los demócratas. Pero agregó que luego de pensarlo se dijo: “Qué diablos, tenemos una hora gratis en la televisión”.

Las encuestas le quitan el sueño a Trump

Las encuestas son preocupantes para Trump en esta campaña plagada de sobresaltos y cuando más de 17,5 millones de estadounidenses ya han votado anticipadamente.

Los demócratas tienen “buena posibilidad” de ganar la Casa Blanca, reconoció el jueves el senador republicano Lindsey Graham, muy cercano a Donald Trump.

Su colega Ted Cruz, exrival de Trump en las primarias republicanas de 2016 y convertido ahora en uno de sus aliados, ya admitió la semana pasada estar “preocupado” por lo que podría ser un “baño de sangre” de proporciones históricas para los republicanos, que además del control de la Casa Blanca aspiran retener su mayoría en el Senado.

Biden lidera por casi 10 puntos porcentuales en el promedio de los sondeos nacionales. Y aventaja a Trump por unos 5 puntos en los “campos de batalla”, los estados que por su peso electoral pueden definir la contienda.

Trump, recuperado del coronavirus, del cual dijo que es “inmune”, ha intensificado su campaña, rodeándose cada noche de miles de simpatizantes con gorras rojas en estados clave. En Florida, Pensilvania y Iowa encadenó tres mitines en tres días y celebró un cuarto el jueves en Carolina del Norte.

“Joe está loco”, dijo Trump el miércoles sobre su rival, provocando risas entre la multitud de sus partidarios. “Si gana, la izquierda radical gobernará el país”, añadió.

La semana pasada Trump se negó a participar en un segundo debate, programado para este jueves, cuando los organizadores anunciaron que lo harían en formato virtual como medida de precaución, en caso de que el mandatario, que dio positivo de covid-19 hace dos semanas, aún pudiera contagiar.

¿Qué candidato generará mayor audiencia?

Extremadamente cauteloso con el virus, tanto que los republicanos lo acusan de aprovecharlo para esconderse de los votantes, Biden se había negado a posponer el debate del 15 al 29 de octubre, como propuso el equipo de Trump. Un último duelo televisado está programado para el 22 de octubre en Nashville, Tennessee.

El jueves, Trump y la moderadora Savannah Guthrie respetarán el distanciamiento social y quienes hagan preguntas al inquilino de la Casa Blanca usarán máscaras, dijo NBC.

El doctor Anthony Fauci, que asesora al gobierno estadounidense en la pandemia, estimó que había “un alto grado de confianza” en que Trump ya “no está diseminando virus”, señaló la cadena.

Biden ha reportado de múltiples pruebas de coronavirus negativas desde el diagnóstico de covid-19 de Trump el 1 de octubre, la última el miércoles por la noche.

Los foros del jueves en NBC y ABC serán en formato “ayuntamiento” (town hall), una tradición estadounidense que implica que el candidato es interrogado en vivo en televisión por un panel de votantes, bajo la supervisión de un moderador.

Para David Canon, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Wisconsin, no hay duda: el ‘town hall’ del tempestuoso presidente atraerá más televidentes: “La gente adora el drama”, dijo a la agencia AFP.