El director de Emergencias Sanitarias de la OPS, Ciro Ugarte, aconsejó el miércoles “no depender de cuarentenas ni pruebas diagnósticas para reanudar viajes no esenciales“, y citó un documento con recomendaciones que acaba de publicar el organismo a pedido de sus países miembros.

Sin embargo, uno de los apartes más llamativos del documento es el que, según el funcionario, sugiere que “depender de las pruebas para estimular el turismo presenta limitaciones importantes y sustanciales en aspectos biológicos, epidemiológicos y logísticos”, pero también “de naturaleza legal”.

Y es que según el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), el convenio jurídicamente vinculante suscrito por los más de 190 países miembros de la OMS, el comprobante de vacunación contra la fiebre amarilla es el único documento sanitario que puede requerirse a los viajeros.

“Por lo tanto, solicitar en el tránsito internacional un comprobante de los resultados de un análisis de laboratorio contravendría lo establecido en el RSI” e incluso “podría considerarse una interferencia con la soberanía del país en cuanto a su respuesta a la pandemia y priorización del uso de sus recursos de laboratorio”, advirtió la OPS.

OPS desaconseja aislamiento de 14 días y exigir pruebas de COVID-19 a viajeros internacionales

“Como OPS, somos muy conscientes de la necesidad de los estados dependientes del turismo de reactivar su economía”, dijo Ugarte en rueda de prensa, al subrayar que la reapertura de fronteras implica aceptar y mitigar el riesgo de contagio.

Pero una vez tomada la decisión, recomendó vigilar el estado de salud de los turistas “durante los primeros 14 días de su estadía” sin obligarlos a aislarse. Este seguimiento, dijo, debe hacerse con la colaboración de los propios turistas, los hoteles y la industria turística en general, y en un contexto de cumplimiento local de las medidas de salud pública para prevenir contagios.

Por otro lado, descartó que las pruebas diagnósticas de COVID-19 previas a un viaje (como las pide Colombia) sirvan para evitar la propagación del virus, dado que “muchas cosas pueden haber sucedido” entre que se toma la muestra y se reciben los resultados: “La comunidad se siente segura cuando los viajeros que llegan se hicieron la prueba, pero esa es una falsa sensación de seguridad”, enfatizó, y dijo que exigir pruebas puede llevar a un uso “no eficaz” de los recursos.

El documento de la OPS sobre este tema, fechado el 9 de octubre, dice que no se deben permitir los viajes internacionales de personas que tengan restringidos los movimientos en su propia comunidad, y pide no considerar a los turistas como casos sospechosos de COVID-19: “Los viajeros internacionales no deben considerarse ni manejarse como contactos de casos de COVID-19 y no debe requerirse que hagan cuarentena en el país de destino”, señala.

Además, subraya que “no se justifica” tomar la temperatura corporal de los viajeros, solicitarles llenar formularios o firmar declaraciones sobre eventuales síntomas, o requerirles tests de COVID-19: “No se recomienda realizar o recomendar pruebas para covid-19 a los pasajeros que estén planificando o que realicen un viaje internacional como una herramienta para mitigar el riesgo de propagación internacional”, señala el documento, disponible en el sitio web de la OPS.

Sin embargo, la OPS pide que la tripulación y los pasajeros usen máscara “durante todo el vuelo, así como en los puntos de entrada” y cumplan con las medidas de higiene y distancia física.