El niño estaba a bordo de una embarcación de seis metros en una expedición de pesca con su padre y otros dos hombres cuando un tiburón lo agarró del bote”, relató el servicio de ambulancias de Tasmania en su cuenta de Facebook.

Ese servicio agregó que el pequeño se salvó de la muerte gracias a que su padre, rápidamente, reaccionó y se lanzó al agua, asustando al escualo. Aunque el menor está bien y estable en el Hospital Regional del Noroeste, donde le curaron laceraciones en el brazo y otros cortes en el pecho y la cabeza.

El informativo australiano 9 News dialogó con Ben Allen, padre del niño de 10 años y contó, con más detalle, lo que ocurrió, pues muchos no entendían a que se refería el servicio de ambulancias de Tasmania cuando indicó que el tiburón había “agarrado” al niño del bote.

“El tiburón saltó fuera del agua, golpeó el costado del bote y rompió una caña de pescar que estaba en el soporte. Agarró al niño, todo de un solo golpe … y lo tiró al agua”, detalló Allen a ese medio.

El jueves, un joven de 17 años murió tras ser atacado por tiburón cuando hacía surf en la playa de Wooli, 630 km al norte de Sídney, en la costa oriental de Australia, informó este sábado la policía de Nueva Gales del Sur en un comunicado.

Varios surfistas vinieron a socorrerle antes de que el joven pudiera alcanzar tierra”, dijo la policía.

La víctima, que había sufrido importantes heridas en las piernas, murió en el lugar pese a los intentos de mantenerlo con vida.

Ese fue el quinto ataque mortal de tiburón registrado en Australia en lo que va de año.

La semana pasada otro tiburón mató a un hombre de 36 años que hacía pesca submarina en el popular destino turístico de Fraser Island, a unos 700 kilómetros al norte del ataque de este sábado.

Australia es uno de los lugares con más ataques de tiburones, pero las muertes suelen ser raras.