McKenzie, de 27 años, relató a la cadena CBC News el momento de pánico que vivió el pasado lunes 13 de julio cuando un oso negro de 2 metros la atacó.

La joven contó que estaba subiendo una subiendo una colina empinada, cerca del lago Moon, que hace parte de un circuito de 10 kilómetros que recorre frecuentemente para mantener un forma su estado físico, indica el mismo medio.

En un abrir y cerrar de ojos, el oso salió del monte y quedó enfrente de McKenzie, a tan solo 30 centímetros de distancia, detalla la cadena canadiense.

Estaba claramente asustado, como yo”, expresó la mujer a CBC y agregó que el oso le dio un golpe en la cara, cortándola profundamente con sus garras, y luego la golpeó en la espalda, antes de salir a correr.

“Realmente pensé que iba a morir cuando el oso me golpeara, fue extremadamente aterrador. Nunca había estado tan cerca de un oso o de algún tipo de animal depredador como ese… Todo lo que pude ver fue sangre cayendo sobre mi camisa, mi cuerpo y mis piernas”, Erin McKenzie a ese medio.

La joven tuvo que devolverse, mientras sangraba, unos 5 kilómetros hasta su carro, donde su novio ya la estaba esperando para llevarla a un hospital.

Los cortes en la espalda son bastante superficiales, pero el que tiene en la cara es bastante profundo y existe el riesgo de una infección. “Creo que lo que me quedará es una cicatriz bastante fea”, añadió McKenzie .

Así quedó la cara de Erin McKenzie luego del ataque del oso: