De los fallecidos, 5 murieron en la región metropolitana de la Isla de Florianópolis y 4 en el interior del estado.

Entre las víctimas figuran una anciana, que murió en la localidad de Chapecó tras la caída de un árbol, y un hombre que fue electrocutado por cables derribados en la ciudad de Santo Amaro.

Según la Defensa Civil, la combinación de vientos y lluvias se transformaron en lo que es conocido como “ciclón bomba”, cuyos vientos llegaron a alcanzar velocidades de hasta 100 kilómetros por hora y causaron estragos en varias ciudades de ese agrícola e industrial estado, así como en el vecino Rio Grande do Sul.

De acuerdo con la gobernación de Santa Catarina, 1,5 millones de personas se quedaron sin energía eléctrica en todo el estado y unos 1.000 bomberos atendían este miércoles las consecuencias del fenómeno, sobre todo la caída de árboles.

El gobernador, Carlos Moisés, lamentó en una nota las muertes y ofreció su solidaridad a las familias y amigos de las víctimas.

“El gobierno del Estado no medirá esfuerzos para auxiliar los ‘catarinenses’ en ese momento de dificultad. Nuestra misión es reducir el sufrimiento de las personas”, señaló Moisés.

La Defensa Civil emitió además una alerta meteorológica y anunció que los fuertes vientos “persistirán” en la región este miércoles, mientras “el ciclón extra-tropical se desplaza hacia el océano”, y que los vendavales podrán superar los 100 kilómetros por hora.

Los fuertes temporales también fueron sentidos en el estado de Rio Grande do Sul, fronterizo con Uruguay y Argentina, donde 1.035 personas se encuentran temporalmente desalojadas.

Asimismo, la Defensa Civil del estado explicó que un hombre murió tras un deslizamiento de tierra, pero afirmó que todavía “no es posible afirmar que el corrimiento se dio debido a la lluvia”.

En Sao Paulo y Río de Janeiro, ambos estados en la región sureste, se esperan reflejos del ciclón que atraviesa el sur del país a lo largo de la jornada.

Esta mañana ya fueron registradas diversas caídas de árboles, así como se hundieron dos lanchas y siete barcos que estaban en amarras de un muelle en Santos, en el litoral paulista.