Corea del Sur impuso el viernes restricciones al número de alumnos que pueden acudir a las escuelas de Seúl y sus alrededores, con el objetivo de reducir los nuevos focos de contagio de COVID-19.

Guarderías y escuelas de primaria y secundaria de la zona metropolitana de Seúl, donde se concentra la mitad de la población del país, solo podrán recibir a un niño de cada tres y los otros tendrán que seguir la educación a distancia.

La medida llega tan solo un día después de que los alumnos volvieran a las escuelas, el miércoles de esta semana, según información de la BBC, pues el pico de contagios se registró el jueves.

A finales de febrero, Corea del Sur era el segundo país en el mundo más castigado por la pandemia, por detrás de China. Pero el gobierno consiguió controlar la situación mediante campañas masivas de test y un rastreo de las personas contagiadas.

Las restricciones fueron levantadas a principios de mayo y todo el país iba recobrando una cierta normalidad.

Pero esta semana, con la aparición de nuevos focos de la enfermedad, en la capital y sus alrededores, las autoridades dieron marcha atrás e impusieron nuevas consignas. 

Museos, parques y galerías de arte volvieron a cerrar este viernes durante dos semanas y el gobierno instó a las empresas a proponer medidas de flexibilización del trabajo. 

El país registró el jueves 79 nuevos casos de contagio, el mayor repunte en casi dos meses. El viernes, sin embargo, las autoridades anunciaron 58 contagios.

Este aumento se debe principalmente a las personas que frecuentaron un almacén de la empresa de comercio en línea Coupang, al oeste de la capital, donde se contabilizaron 96 casos.