A pesar de ninguno tiene los síntomas del brote, Matt Gaetz y Doug Collins afirmaron que tomaron esta determinación después de ser informados de que habían tratado con una persona que fue diagnosticado con la enfermedad.
“Si bien está en buen estado de salud, al congresista se le han realizado varias pruebas hoy y espera los resultados pronto”, afirmó en Twitter la oficina de prensa de Gaetz, quien viajó con Donald Trump en el avión presidencial este lunes.
Collins, que visitó el viernes pasado con el mandatario la sede de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de Atlanta, manifestó que “aunque no está teniendo ningún síntoma, decidió ponerse en cuarentena por precaución”.
La senadora demócrata Julia Brownley, por su parte, tomó la decisión de trabajar de forma remota después de conocer a una persona portadora del virus “la semana pasada”. Además, también afirmó no tener síntomas.
Trump, entre tanto, le restó importancia en sus redes sociales al riesgo que supone esta enfermedad para el país, señalando que en 2019, 37.000 estadounidenses murieron a causa de la gripe común.
“Nada se cierra, la vida y la economía continúan. En este momento hay 546 casos confirmados de coronavirus [en Estados Unidos], con solo 22 muertes. ¡Piensen en eso!”, compartió el presidente en su cuenta de Twitter.
Gaetz y Collins estuvieron expuestos al coronavirus durante la gran conferencia conservadora CPAC, organizada del 26 al 29 de febrero cerca de Washington. Trump y su vicepresidente Mike Pence también asistieron a este foro.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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