Con esta victoria en el plebiscito, muy criticado por la falta de transparencia, Vladimir Putin tiene el camino libre para ejercer otros dos mandatos presidenciales de seis años cada uno hasta 2036, siendo uno de los dirigentes que más tiempo ha permanecido en el poder en la historia de ese país.

El jefe de Estado, que votó en la sede de la Academia de Ciencias, afirmó que aún no ha decidido si presentará su candidatura para las elecciones que se llevarán a cabo dentro de cuatro años. “hay que trabajar y no buscar sucesores”, señaló.

El principal opositor al Kremlin, Alexei Navalny, calificó los resultados de los comicios como una “enorme mentira”. Además, exhortó a sus partidarios a movilizarse para las votaciones regionales de septiembre próximo.

En un caso sin precedentes, más de la mitad de los electores ejercieron su derecho al voto por adelantado, aprovechando que las autoridades abrieron los colegios con una semana de antelación, para evitar aglomeraciones y un posible rebrote de COVID-19.

Según la a Comisión Electoral Central, más de 50 millones de rusos acudieron a las urnas en los primeros seis días y sólo unos cuantos millones en la jornada grande de este miércoles, mecanismo que la oposición consideró un caldo de cultivo para el fraude.

La pandemia y la prohibición de hacer campaña, dejó fuera de juego a la oposición, que se dividió entre los llamamientos a votar en contra, a boicotear la votación y al no reconocimiento de los resultados de la consulta.