La funcionaria chilena afirmó en la apertura de la sesión del Consejo de DDHH que “en el mundo entero” la pandemia del COVID-19 ha sido utilizada “para limitar el derecho de las personas a expresarse y participar en la toma de decisiones que afectan sus vidas”.

“En la Federación de Rusia, en China, en Kosovo, en Nicaragua y en numerosos países veo informes de amenazas e intimidaciones contra periodistas, blogueros y activistas cívicos, con el objetivo aparente de desalentar las críticas a la respuesta de las autoridades al virus”, enfatizó la expresidenta del país austral.

Bachelet, igualmente, mencionó las severas restricciones a la libertad de expresión, de asociación y reunión pacífica en Egipto, así como la aplicación arbitraria y excesiva de medidas contra la pandemia en El Salvador.

“La censura y la criminalización de los discursos son susceptibles de suprimir informaciones cruciales necesarias para enfrentarse a la pandemia”, agregó la chilena, quien también pidió luchar contra la desinformación.

La alta comisionada de la ONU, por otro lado, insto a las autoridades de Brasil y Estados Unidos, los dos países más afectados con la propagación del coronavirus, a que reconozcan sus errores ante la pandemia y dejen de polarizar a la ciudadanía.

Bachelet finalmente le pidió a los diferentes países a adoptar “medidas transformadoras” para fortalecer la protección de los derechos humanos, promoviendo la salud pública, la confianza en las instituciones y una mayor resiliencia social y económica.