Vivían “en condiciones inhumanas y degradantes”, explicaron fuentes de la policía. “Encontramos a un centenar de ellos, algunos niños de nueve años, encadenados en una habitación (…) Las víctimas han sido maltratadas, algunas de ellas declararon que fueron violadas por sus profesores”, agregaron.

El lugar era una especie de reformatorio religioso en el que se recibía a jóvenes delincuentes o drogadictos y, con vías a su reinserción social, se les enseñaba el Corán y algunas normas de convivencia.

La policía también encontró un “cuarto de tortura”, donde colgaban a los alumnos encadenados y los golpeaban cuando hacían algo que se consideraba incorrecto.

Las víctimas tienen nacionalidades diferentes, algunos fueron traídos desde Burkina Faso“, finalizaron los policías.