Por fortuna, voceros del Palacio de Buckingham informaron que la monarca y el ministro sí tuvieron una reunión, pero esta se dio el pasado 11 de marzo, por lo tanto, no habría posibilidad de que ella se hubiese contagiado.

Además, actualmente se encuentra aislada en el castillo de Windsor, en donde “está siguiendo todos los consejos apropiados con respecto a su bienestar”, citó USA Today del informe oficial, y agregó que los encargados no proporcionarían más información al respecto.

El miércoles la cuenta oficial del Palacio publicó la última foto de la reina, que luce tranquila y saludable. La imagen habría sido captada durante una llamada que sostuvo con el primer ministro.

Cabe mencionar que junto a la reina está su marido, el príncipe Felipe, que tiene 98 años y por el que también temen que se contagie. Los empleados que están alrededor de ellos son pocos y deben seguir algunos lineamientos para poder atenderlos.

El pasado 25 de marzo el príncipe Carlos, hijo de Isabel II y heredero de la corona británica, informó que dio positivo en la prueba de COVID-19 y dio un parte de salud satisfactorio, pues tiene síntomas leves. Él se reunió con la soberana el pasado 12 de marzo.