La ley apunta a diferenciar cuándo poner a un abusador sexual en la base de datos pública, señala al canal Fox 11, así que un abusador que compruebe que no es mayor en 10 años a su víctima entre 14 y 17 años, podría no ser reseñado en esa ‘lista negra’.

La ley también hace una diferenciación entre sexo anal, oral o vaginal. En cuanto a los dos primeros, el agresor sería reseñado en la base de datos, que lo identifica como tal y le afecta su hoja de vida en aspectos cotidianos como buscar trabajo o ser aceptado en una universidad.

En contraste, el sexo vaginal, siempre y cuando haya habido penetración con el pene (no con algún objeto o con los dedos), será castigado pero el violador no será incluido en la infame lista debido a que una penetración con el pene puede derivar en un embarazo y, si hay embarazo, el agresor debe tener la posibilidad de trabajar para mantener a la criatura, explica el San Francisco Chronicle.

Un buen sector de la sociedad atacó la medida diciendo que “es una ley que estimula y protege a los pedófilos”, pues pensaban que la ley los iba a eximir de su culpa, pero el USA Today aclara que lo que hace es diferenciar el tipo de abuso para decidir si al agresor se le reseña en la lista.

Eso sí, dice el medio, la ley es muy específica que lo del sexo consensuado no se puede aplicar en caso en que el menor de edad tenga menos de 14 años, pues a esa edad no se tiene la capacidad –por ley– de dar consentimiento de una relación sexual con un adulto.

Para que sea ley, el texto del documento debe ser firmado por el gobernador de California, Gavin Newsom.

Así las cosas, por ejemplo, un hombre de 18 años que tenga sexo oral o anal con una mujer de 17 años sería automática incluido en la base de datos de la policía, mientras que un hombre de 24 años que tenga sexo vaginal con una menor de 15 no sería automáticamente incluido, sino que dependería de la perspectiva y la decisión de un juez, señala USA Today.

Esta ley cobija a personas heterosexuales y homosexuales y pretende ser igualitaria.