Una investigación de The New York Times sobre la historia tributaria de Donald Trump durante los últimos 18 años revela muchos detalles, como que el actual presidente de EE. UU. evadió impuestos durante 11 años, solo tributó 750 dólares en 2016 y declaró cortes de pelo por 70.000 dólares como gastos corporativos en la época que grababa el mencionado programa de televisión con el fin de reducir impuestos.

Es sabido que Trump siempre ha alardeado de su fortuna “hecha a pulso”, pero también es ampliamente conocido que sus 2.500 millones de dólares, según la revista Forbes, son producto de la herencia que le dejó su padre, Donald Trump, y que ha ido decreciendo con los años.

El anterior era un secreto a voces antes de que el diario de Nueva York destapara sus movimientos tributarios y lo confirmara.

El medio narra que cuando Donald Trump llegaba al set de grabación de ‘El aprendiz’, sacaba pecho sobre cómo después de una crisis había logrado fortalecer su “imperio”, gracias a su “cerebro” y a sus “habilidades como negociador”: “Todo era mentira”, señala el ‘Times’.

El ‘reality’ era un programa de concurso de la cadena NBC que se emitió desde enero de 2004; allí participaba más de una decena de empresarios cuyo premio mayor era 250.000 dólares y un contrato para dirigir una de las empresas de Donald Trump.

Dice el New York Times que algunos meses después del primer episodio del ‘show’, Trump solicitó un retorno de 89,9 millones de dólares a la Hacienda de su país por las presuntas pérdidas de sus principales negocios el año anterior (2003).

El ahora presidente declaró cifras en rojo para tales compañías, una imagen contraria a la que tenía su audiencia de TV, que lo veía como un magnate de los negocios con “el toque de Midas” (que todo lo que tocaba se convertía en oro).

Esa imagen de empresario todopoderoso lo siguió hasta el 2016, lo que según el rotativo lo ayudó a ganar “unas elecciones improbables” en las que la candidata demócrata Hillary Clinton lo aventajaba en las encuestas.

Con base en los documentos a los que tuvo acceso, el diario le baja la caña a Trump como gran empresario, con esta contundente frase: “La genialidad del señor Trump no era gerenciar una compañía, sino hacerse famoso y monetizar dicha fama”.

El análisis de los documentos le permite al medio concluir que durante los 16 años del programa (incluyendo las franquicias en otros países), el entonces empresario recibió 197 millones de dólares, más otros 230 millones asociados a la fama que le reportó el programa de concurso, para un total de 427 millones de dólares que le ayudaron a solventar su situación financiera.

A partir de la fama del ‘reality’, Trump pudo vender franquicias y hasta libros de cómo hacerse millonario rápidamente, lo que dejó un poco en el olvido sus infortunios manejando la fortuna que le dejó su padre, como cuando casi la dilapidó con la compra de casinos en la ciudad de Atlantic City que se fueron a la quiebra, recuerda el medio neoyorquino.

El tema de su historia tributaria podría salir a flote en el primer debate presidencial contra su rival Joe Biden, en la noche del martes 29 de septiembre.