De acuerdo con algunos testigos, el hecho ocurrió hacia las 10:00 a.m. (hora local) del domingo pocos minutos después de comenzado el partido y en momentos en que caía una fina lluvia sobre la cancha, según la policía militarizada.

Los testigos dijeron haber visto el fuerte resplandor del relámpago y escuchado el fuerte ruido de un rayo poco antes de que varios de los jugadores fueran arrojados al piso por la descarga eléctrica, algunos con sangre saliendo por la boca y la nariz.

Pese a que la mayoría de los futbolistas consiguió levantarse con ayuda, dos permanecieron inmóviles en el piso, uno de los cuales, identificado como Valdenir Massaia, de 27 años y que actuaba como defensa de uno de los equipos, murió de forma inmediata como consecuencia del rayo.

Entre los heridos, conducidos al hospital Don Joao Becker de Porto Alegre, había un niño de 8 años.

De acuerdo con voceros del hospital, 10 de los heridos fueron atendidos y dados de alta rápidamente, pero cuatro tuvieron que permanecer ingresados bajo observación médica, uno de ellos en estado grave.

Brasil, por su extensión y ubicación tropical, es el país más afectado por rayos en todo el mundo, con cerca de 77,8 millones de descargas y 100 muertes por año.

Según las estadísticas del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE), entre 2000 y 2017 fueron registrados 2.044 accidentes fatales provocados por descargas atmosféricas en el país.