El sujeto, de 48 años, fue identificado como Viktar Sharhel fue sentenciado por matar cruelmente a la pequeña Anna, a la cual golpeó, apuñaló y, luego, decapitó; mientras la mamá de la bebé, Natalya Kolb, de 26 años y amiga de él, estaba en la casa, publica el diario Daily Mail.

Por ello, Kolb también fue judicializada y posteriormente sentenciada a 25 años de cárcel, la pena más severa que una mujer puede recibir según la ley bielorrusa, por ser cómplice del cruel asesinato, indica el mismo medio.

Quien se dio cuenta del suceso fue Leonid Kolb, padre de la menor, y según medios locales, citados por el rotativo británico, se encontraron con la terrible escena junto a sus otros 2 hijos. “Vio a su hija tirada en el charco de sangre, con la cabeza cortada”.

Según el informe de la autopsia, la niña tenía 46 heridas en su cuerpo y fue asesinada con un cuchillo de cocina. Además, se determinó que fue maltratada antes de ser asesinada y que el crimen se llevó a cabo con “particular crueldad”, detalla Daily Mail.

El presidente de Bielorrusia Alexander Lukashenko dijo recientemente que seguiría aprobando los veredictos de pena de muerte a pesar de insinuar que tenía reservas personales.

“¿Crees que estoy contento con esta pena de muerte, teniendo en cuenta que la firmo, y luego, en pocas palabras, alguien recibe un disparo?, pero así votó la gente”, expresó en rueda de prensa Lukashenko, finaliza ese diario.