“Matar al que insulte al profeta es el derecho de cada musulmán capaz de hacerlo”, escribió el grupo Aqmi en un comunicado, en reacción a las declaraciones del presidente Macron durante la ceremonia de homenaje al profesor francés Samuel Paty, decapitado el 16 de octubre en un atentado islamista por haber mostrado en curso caricaturas del profeta.

Macron afirmó que Francia, a nombre de la libertad de expresión, no renunciará a las caricaturas, desencadenando una ola de críticas en el mundo musulmán y llamados al boicot.

Decenas de miles de personas manifestaron en los últimos días contra Francia en varios países musulmanes, entre ellos 50.000 el lunes en Bangladesh, y algunos quemaron retratos del presidente Macron y banderas francesas.

“El boicot es un deber, pero no es suficiente”, escribe Aqmi, y llama a la “venganza” tras presentar como “mártir” al joven checheno radicalizado que mató a Samuel Paty.

No olvidaremos sus actuaciones atroces”, señaló Aqmi, refiriéndose a Emmanuel Macron.

En su agencia Al Andalus, órgano en internet donde siempre emite sus comunicados, Aqmi considera que el boicot comercial que está en curso en varios países musulmanes contra productos franceses “no es suficiente” y hay que responder con “dureza”.

El comunicado pregunta de forma retórica al presidente francés Emmanuel Macron si cree que es posible atentar a los sentimientos de 2.000 millones de musulmanes y “salir impune”.

Asimismo, hace alusiones al pasado colonial de Francia en Argelia, uno de los símbolos más poderosos en el discurso anticolonialista, al que Al Qaeda se ha acercado últimamente.