La principal prueba que cita el diario nacional, y que fue revelada por Fundaredes en octubre de 2018, es que el Eln tiene control de las ya conocidas cajas (mercados) Clap (de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción).

Según la ONG, 40 municipios de la frontera colombo-venezolana, en los estados de Zulia, Táchira, Apure, Bolívar y Amazonas reciben las Clap a manos del Eln. Incluso, desde el año pasado la guerrilla las reparte con una calcomanía que representa al Ejército de Liberación Nacional, además de las caras de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, como se fabricaron desde el principio.

Otra de las evidencias, asegura El Tiempo, es que los guerrilleros del Eln, al menos 2 veces al mes, hacen adoctrinamiento político a los pobladores y a los menores de edad de los pueblos donde andan como ‘Pedro por su casa’.

En un video publicado el pasado 3 de mayo por Fundaredes, una profesora que da clases en la parte venezolana de la frontera denuncia la fuerte presencia del Eln:

“En la zona limítrofe del río Táchira, ellos (Eln) pasan en manada con ‘full’ armamento y no les importa si los niños o los profesores estamos aquí. Muchas veces los niños no van porque los del Eln los ponen a trabajar. Pero a los que están, les dejan folletos y cartillas para pintar con consignas que los alaban”, explicó.

Por último, el rotativo colombiano publica que otra de las situaciones que demostraría la relación entre el Eln y el régimen de Nicolás Maduro es que armas y proyectiles que pertenecen a las fuerzas militares venezolanas han sido utilizadas en Colombia.

El Tiempo señala que “parte de las 228.994 armas que se han perdido de guarniciones militares de Venezuela terminaron en poder de esta guerrilla y de otras organizaciones criminales, como las disidencias de las Farc y hasta bandas de delincuencia común”.

Por ejemplo, la Fiscalía colombiana denunció hace unas semanas que encontraron en Medellín balas marcadas con símbolos de la Guardia Bolivariana que fueron usadas en actividades criminales, finaliza ese medio.