Además, estos primos podrían pagar una multa de hasta 10.000 dólares (más de 32 millones de pesos) debido a que en Utah prohibieron ese tipo de relaciones por el miedo a que los bebés tengan “defectos de nacimiento”, publica el diario The New York Post.

Un estudio de la Universidad de Columbia de 2018, citado por el mismo medio, señala que las posibilidades de que los hijos entre primos tengan un trastorno genético entre el 4 y 7 %, en comparación con el 3 y 4 % para las parejas no relacionadas; y por ello esta pareja confía en que hijo nazca sano.

Peang, que tiene 5 meses de embarazo le dijo al Post: “”Tuvimos que hacer nuestra debida diligencia porque todos nos decían ‘No, no hagas eso’ y ‘Es muy arriesgado e irresponsable’. Así que hicimos pruebas genéticas y descubrimos que estaba bien que fuéramos padres juntos”.

La mujer contó al rotativo estadounidense que se casaron en marzo de 2019 cuando hicieron un viaje a Colorado para evitar las sanciones en el estado de Utah.

La historia de amor entre Michael y Angela se remonta a cuando se conocieron cuando tenían 7 años y que desde ese momento sintieron una conexión especial. Incluso, a esa tierna edad se dieron su primer beso, pero debido al qué dirán, sobretodo en la familia, no tuvieron una relación sentimental, cuenta el mismo diario.

Los 2 se casaron e incluso Angela tuvo 3 hijos con su primero esposo. En un rango de 2 años los 2 se separaron, volvieron a hablar y el amor renació (o nunca se fue), señala el Post.

Desde ese momento, no quisieron ocultar su relación y una vez, cuando subieron una foto juntos besándose en Facebook, algunos familiares los trataron de “repungnantes”. A pesar de todo ello y la posible condena, hoy están felices esperando su hijo, finaliza el medio neoyorquino.