“Vamos a eliminar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del pan, la leche y otros alimentos”, anunció el mandatario en las redes sociales, a dos meses y medio de los comicios en que buscará su reelección, en otra reacción a las turbulencias cambiarias tras su revés en las elecciones primarias del domingo que llevaron a una depreciación del peso de más de 20 %.

Otros productos alimenticios que bajan de 2 1% a cero el tributo al consumo hasta diciembre son el aceite de girasol, azúcar, pastas secas, arroz, harinas de trigo, polenta, yerba mate (infusión), conservas, yogur y huevos, dijo en rueda de prensa el ministro de Producción, Dante Sica.

El objetivo es “morigerar los aumentos de precios” que seguirán a la devaluación del peso.

Hasta julio, Argentina acumula una inflación de 25,1 %, una de las más altas del mundo.

Sica aclaró que la medida no implicará una baja automática de precios y anunció que el ministerio “hará controles con sus inspectores” en los puestos de venta.

La reducción del IVA a la comida fue históricamente un reclamo de la central obrera CGT, los movimientos sociales y los partidos de centro e izquierda.

Macri calificaba hasta ahora a este tipo de demandas como “populismo y demagogia”, que atribuye en particular a su principal rival en la carrera presidencial, el kirchnerista Alberto Fernández, quien se impuso en las primarias por 47 % a 32 %, lo que provocó una crisis en el oficialismo.