“Los comités internacionales de la Cruz Roja y el Gobierno Bolivariano van a trabajar conjuntamente con los organismos de la Organización de Naciones Unidas, la ONU, para traer a Venezuela todo el apoyo, toda la ayuda de carácter humanitaria que pueda traerse“, dijo Maduro en una transmisión de radio y televisión.

En el anuncio de Maduro, no se hizo referencia a la polémica del pasado 23 de febrero dónde se negó a dejar entrar la ayuda conseguido por Guaidó, sino que explicó que su canciller, Jorge Arreaza, trabaja en negociar un documento “formal” con la Cruz Roja donde se establezcan los parámetros del ingreso de ayudas para que el Comité Internacional del organismo sea el “rector” de todos los “mecanismos” que quieran ayudar.

Respetando la soberanía de nuestro país, sin politización de ningún tipo, ni tergiversación (…) y efectivamente cumpliendo los protocolos de seguridad extrema, máxima, que el sistema internacional tiene para cuando, a los distintos países del mundo, incluida Venezuela, envían algún tipo de ayuda humanitaria”, apuntó luego de sostener un encuentro con el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer.

El dictador señaló que es “bienvenido todo lo que sea legal“, aunque destacó que “desde hace mucho tiempo Venezuela recibe de China, Rusia, Turquía, India” y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) apoyo “de ayuda humanitaria”.

Este mismo miércoles, el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) aseguró que esa organización está en la disposición de atender la crisis de Venezuela y reducir sus “impactos negativos” sobre los ciudadanos.

Maurer estuvo de visita en el país durante cinco días y sostuvo encuentros con Maduro y varios ministros de su gabinete, los dos vicepresidentes del Parlamento, así como con doctores, enfermeras, pacientes y asociaciones civiles.

Hay un muy buen espíritu de cooperación“, dijo Maurer durante un encuentro con periodistas en Caracas al término de su visita.

Indicó que la Cruz Roja ha visto las dificultades de algunos hospitales para prestar servicios a la gente por falta de agua o electricidad y aseguró que también pueden cooperar en esas áreas, así como en la rehabilitación de centros de salud.

Pero “no podemos rehabilitar todo el sistema de salud” y “no podemos atender todos los problemas”, matizó.