Aunque no entrego mayores detalles, el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales de Corea del Sur aseguró que este lunes terminaron de sacrificar a 18,8 millones de aves para evitar la propagación de la variante de gripe aviar, la cual es altamente patógena.

La cartera, igualmente, recordó que ordenó matar a estos animales debido al fuerte brote que se detectó en esa nación a finales del año pasado, y que ha dejado hasta el momento cerca de 66 casos de la infección.

De acuerdo con las leyes del país asiático, todas las aves de corral que se encuentran a una distancia promedio de hasta tres kilómetros del lugar donde fue detectado el primer contagio deben ser sacrificadas, para que el brote no se expanda.

La mayor parte de las infecciones se han registrado en la provincia de Gyeonngi, mientras que también se han detectado decenas de contagios en aves salvajes. El último caso fue reportado hace unas semanas en una granja de patos de Gimje.

Debido al sacrificio masivo de aves, el ministerio recalcó que en Corea del Sur han incrementado en un 25,9 % los precios de los huevos frescos, en comparación con el 2020. Además, el costo de la carne y el pollo ha subido un 10,6 %.