Al respecto, el titular de Exteriores destacó el “riesgo muy real” que supone la supuesta presencia en Venezuela de la organización chií libanesa Hizbulá; así como el tráfico de drogas a través de territorio venezolano y sus lazos con Rusia, país que recientemente envió dos aviones con militares a Caracas.

Combina todo eso con la relación con los cubanos y el círculo cubano que rodea a Maduro y queda claro que el antiguo liderazgo de Venezuela, el régimen de Maduro, es una verdadera amenaza para EE. UU.”, insistió Pompeo, cuyo Gobierno se refiere a Maduro como “expresidente”.

El gobierno de Donald Trump asegura que Maduro está protegido por agentes de la inteligencia cubana y, por esa razón, ha amenazado a La Habana con endurecer el embargo que desde hace más de 50 años dificulta el intercambio comercial con EE. UU., que está a solo 145 kilómetros de la isla.

Además, Trump ha instado a Moscú a retirar de Venezuela al centenar de militares que llegó a finales de marzo a Caracas a bordo de dos aviones.

El Kremlin, fiel aliado de Nicolás Maduro, ha defendido que su cooperación con Caracas se enmarca en un acuerdo ratificado en 2001 por ambos países y ha rechazado “la injerencia destructiva” de otras naciones en los asuntos internos del país latinoamericano.

Washington lidera una campaña de presión internacional destinada a forzar la salida de Maduro, por ello el vicepresidente estadounidense Mike Pence pidió este miércoles a la ONU que expulse al embajador de Maduro ante la organización y reconozca como presidente de Venezuela a Juan Guaidó.