Mientras el principal acusado de la muerte, Derek Chauvin, sobre el que pesa un cargo de asesinato en segundo grado, no comparecerá ante un juez hasta la semana próxima; este jueves lo hicieron sus tres compañeros, que enfrentan cargos criminales por ser cómplices.

Dos de estos policías, Thomas Lane y J. Alexander Kueng, ambos novatos en el cuerpo, acusaron a Chauvin al ser el agente experimentado y el encargado de adiestrarlos, y aseguraron que le pidieron que no siguiera presionando el cuello de Floyd.

Él (Chauvin) tiene 20 años de experiencia. ¿Qué se suponía que debía hacer mi cliente sino seguir las instrucciones de su oficial de capacitación?”, dijo el abogado de Lane, que cumplía su cuarto día en el cuerpo el lunes del asesinato de Floyd.

Por su parte, el cuarto agente, Tou Thao, está colaborando con las autoridades desde antes incluso de su detención, según explicó su abogado, lo que evidencia una clara ruptura entre los implicados, algo muy extraño en casos con policías como acusados.

El juez, Paul R. Scoggin, fijó fianzas de 750.000 dólares para cada uno de estos tres acusados, rechazando así las peticiones de las defensas, que habían pedido cifras reducidas.

En la décima jornada de protestas raciales en EE. UU., muchas de las ciudades que habían vivido noches de caos, violencia y saqueos, como Washington y Los Ángeles, levantaron los toques de queda que han regido durante días al vivir movilizaciones mayoritariamente pacíficas y sin disturbios.

En Nueva York, sin embargo, con el toque de queda aún vigente, el gran despliegue policial en la ciudad ha permitido dispersar a los manifestantes y detener a todos aquellos que se han resistido a dejar la calle en una jornada en la que el grueso de la protesta ha ido a menos.