Anthony Burton fue quien se percató de la situación luego de escuchar ruidos extraños en la parte trasera del vagón al que se acababa de subir. “Me sorprendió bastante, quedó atónito. Todo lo que pude ver de su mano era la parte superior de su muñeca porque el resto de su mano estaba en sus pantalones”, publica Daily Mail.

Según contó Burton, que avisó a las autoridades, la mujer estuvo masturbándose por alrededor de 10 minutos, hasta que fue detenida por la policía en la estación King’s Cross, ante la mirada acusadora de los pasajeros, explica el diario inglés.

“Estaba tocando alrededor de su entrepierna, era claramente obvio qué parte de su cuerpo era. Sentí que se debía hacer algo, que esta señora estaba haciendo esto y que no era consciente de sí misma, ni de las personas que la rodeaban”, añadió Burton.

Cuando los oficiales llegaron al lugar y le preguntaron a Sarah Hinkson qué estaba haciendo, ella respondió: “Me estaba rascando, tengo una alergia en el muslo que viene y va”, detalla Daily Mail.

La juez Diane Lennon encontró a Hinkson culpable el delito de indignación de la decencia pública y emitió una orden de arresto porque la mujer no se presentó al juicio, finaliza el mismo medio.