La pareja, que no fue identificada por decisión de la justicia, fue declarada culpable de cinco cargos de crueldad infantil el mes pasado por los hechos relacionados entre 2012 y 2016. El hombre fue condenado a 7 años de cárcel, mientras la mujer a 3 años y medio, publica el diario BBC.

Según las autoridades de Inglaterra, es el peor caso de crueldad infantil en los últimos 25 años, pues no solo fue uno de los hijos de esta pareja el que sufrió. Todos los 11 hermanos en algún momento sufrió diferentes castigos, que fueron conocidos cuando dos de las hermanas le contaron a un profesor lo que pasaba, explica el mismo medio.

Entre los crueles tratos, estaba defecar en ese cuarto en el que estaba encerrado, dormir ahí en un colchón roto, junto a otros niños. Incluso, entre las golpizas de castigo, le apretaban los genitales, detalla el rotativo británico.

El abogado de la madre, Barnaby Shaw, defendió a su cliente porque, supuestamente, ella habría sido una compañera secundaria en el abuso porque no tenía control sobre los eventos en la casa, indica BBC.

Un portavoz de NSPCC, ONG que trabaja en la protección de los niños en el Reino Unido, dijo al mismo diario: “Para que una madre y un padre encierren a su propio hijo, lo hagan dormir con sus propios excrementos y obliguen a sus hermanos a golpearlo, no es nada menos que depravado”.