“A causa de una dolorosa ciática (dolor que se extiende a lo largo del nervio ciático, desde la espalda baja hasta una o ambas piernas), las celebraciones de esta tarde y mañana por la mañana (…) no serán presididas por el Santo Padre”, anunció Matteo Bruni, director de la sala de prensa de la Santa Sede, en un comunicado.

“Las Primeras Vísperas y el Te Deum de esta noche serán presididas por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del colegio cardenalicio, mientras que la Santa Misa del 1 de enero de 2021 será presidida por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado”, precisó.  

En todo caso, el viernes 1, “el Papa Francisco conducirá la oración del Ángelus desde la biblioteca del Palacio apostólico, como estaba previsto”, concluyó Bruni.

Poco antes de Navidad, 2 cardenales que forman parte del círculo cercano al Papa, un polaco y un italiano, contrajeron el COVID-19, volviendo a plantear dudas sobre la protección del papa argentino, de 84 años y que rara vez usa máscara.

Aunque las reuniones oficiales del sumo pontífice con altos funcionarios de la Santa Sede se comunican a diario, Francisco también tiene muchas reuniones privadas en la residencia hotelera Santa Marta donde vive. 

Durante el primer confinamiento en Italia, Francisco estuvo aislado en su biblioteca los domingos para la oración del Ángelus, pero luego apareció con frecuencia aunque brevemente en una ventana para saludar hacia una plaza de San Pedro casi vacía

El papa es considerado una persona en riesgo, teniendo en cuenta que a los 21 años, en 1957, Jorge Bergoglio sufrió una pleuresía aguda y los cirujanos tuvieron que extirpar parcialmente su pulmón derecho, detalla su biógrafo Austen Ivereigh. 

El Vaticano todavía no ha indicado cuándo podría vacunarse el papa contra el coronavirus.