El papa Francisco se disculpó, antes de la tradicional oración del Ángelus, por haber “perdido la paciencia” cuando la  mujer lo forzó a darle la mano.

“Tantas veces perdemos la paciencia. A mí también me ocurre. Me disculpo por el mal ejemplo dado ayer”, declaró el pontífice.

En el primer Ángelus de 2020, el papa recordó que la liturgia celebraba a María, “la virgen que dio vida a Jesús, el salvador”, quien “no eliminó el mal sino que lo cortó de raíz”. “Esta bendición de Dios para cada hombre y mujer” no es “mágica, sino que requiere paciencia, la paciencia del amor”, consideró el pontífice.

En ese momento, dejó de leer el texto que había sido transmitido a los medios de comunicación previamente, y repitió la frase “la paciencia del amor”, haciendo su mea culpa por el hecho que se hizo viral en todo el mundo.

Tras haber besado a muchos niños, apiñados delante del pesebre de Navidad en la extensa plaza de San Pedro, y cuando se disponía a cambiar de dirección, la mujer, al tirar de él, casi lo hace caer.

Mientras que la desconocida le dice algo casi inaudible, el papa, irritado y con gesto molesto y dolorido, logra zafarse de la mujer dándole una palmada en el antebrazo.