Solo dos de los 15 miembros del Consejo votaron a favor, reflejando la división de Washington y sus aliados europeos, provocada en mayo de 2018, cuando el presidente Donald Trump se retiró del acuerdo nuclear.

“El hecho de que el Consejo de Seguridad no actué con decisión en defensa de la paz y la seguridad internacional es inexcusable”, dijo el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, en un comunicado, mientras que Irán celebró el voto de rechazo: “En los 75 años de historia de las Naciones Unidas, Estados Unidos nunca había estado tan aislado”, tuiteó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Abas Musavi, quien añadió que “a pesar de todos los viajes, presiones y difusión de rumores”, Washington no logró movilizar apoyos para la resolución.

El resultado de la votación aumenta la probabilidad de que Estados Unidos intente forzar unilateralmente el regreso de las sanciones de la ONU, lo que, según los expertos, amenaza con hundir al Consejo en una de sus peores crisis diplomáticas.

El embargo de armas convencionales expirará el 18 de octubre según los términos de una resolución que dio luz verde al acuerdo nuclear de Irán, firmado en junio de 2015 y denominado Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA).

Según el acuerdo, negociado por el entonces presidente estadounidense Barack Obama, Irán se comprometió a reducir actividades nucleares para aliviar las sanciones y obtener otros beneficios. Desde que Trump se retiró e impuso sanciones a Irán, bajo una campaña de “máxima presión”, Teherán ha dado pasos pequeños pero cada vez mayores para alejarse del cumplimiento del acuerdo nuclear mientras presiona por el alivio de las sanciones.

Los aliados europeos de Estados Unidos, quienes junto a Rusia y China firmaron el acuerdo con Irán, han expresado su apoyo a la extensión del embargo de armas convencionales de 13 años, diciendo que se cancela amenaza a la estabilidad de Medio Oriente. Sin embargo su prioridad es preservar el JCPOA.

El texto estadounidense, visto por AFP, pedía una extensión indefinida del embargo a Irán, que diplomáticos consideraron que amenazaría el acuerdo nuclear. Pompeo anunció que los miembros no habían respaldado la propuesta unos 30 minutos antes de que Indonesia, actual presidente del Consejo de Seguridad, anunciara que los resultados oficiales incluían dos votos en contra y 11 abstenciones, entre ellas las de Francia, Reino Unido y Alemania, aliados europeos de Estados Unidos, mientras que Rusia y China se opusieron a la resolución.

Estados Unidos, a pesar de su retirada del acuerdo nuclear iraní en 2018, que consideraba insuficiente, amenaza ahora con apelar a su estatuto de país “participante” en dicho texto para imponer unilateralmente el restablecimiento de las sanciones de la ONU a Teherán. Esto mediante la utilización de una controvertida técnica llamada “snapback”.

Los aliados europeos se han mostrado escépticos sobre si Washington puede imponer sanciones y advierten que el intento puede deslegitimar al Consejo de Seguridad. Sin embargo, se espera que Estados Unidos entregue la carta de la snapback la próxima semana, según pudo saber la AFP.

Los analistas sospechan que Washington presentó deliberadamente un borrador de línea dura que sabía que los miembros del Consejo rechazarían. “El hecho es que todos en la ONU creen que esta (resolución) es solo un preludio de un esfuerzo de Estados Unidos para desencadenar un retroceso y hundir el acuerdo nuclear iraní”, dijo a la AFP Richard Gowan, experto de la ONU.