En esa votación, nueve naciones votaron en contra, seis se abstuvieron y una de las misiones estuvo ausente. Cuba pertenece pero no participa.

Esto ocurre pese a que el régimen de Nicolás Maduro anunció en abril de 2017 la salida de su país del organismo (tras acusar a su secretario general, Luis Almagro, y a varios Estados miembros de “intervencionismo” para derrocar a su Gobierno), proceso que se cumple a finales de este mes.

El Consejo Permanente de la OEA aceptó el martes al enviado del líder opositor Juan Guaidó como representante de Venezuela hasta que haya nuevas elecciones en ese país, tras un encendido debate y ante la oposición tajante de la delegada del presidente Nicolás Maduro.

El régimen de Maduro, que el 10 de enero asumió un segundo mandato hasta 2025, “carece de legitimidad” y por lo tanto los funcionarios nombrados por él tampoco la tienen, indica el texto impulsado por Colombia, Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Paraguay y Perú.

Se apoya en dos decisiones previas de la OEA: la resolución de junio de la asamblea general, máximo órgano de la organización, que declaró ilegítimos los comicios de mayo pasado. Y la resolución del 10 de enero del consejo permanente, que desconoció a Maduro y destacó la autoridad constitucional de la Asamblea Nacional, “elegida democráticamente” en 2015.

El texto fue votado tras una enmienda de Jamaica, que establece que Tarre es aceptado “como representante permanente designado de la Asamblea Nacional, hasta que se celebren nuevas elecciones y el nombramiento de un gobierno democráticamente electo”.

La realización de nuevas elecciones es la meta última de Guaidó, que en su condición de líder parlamentario se declaró el 23 de enero presidente encargado con miras a encabezar un gobierno de transición y organizar nuevos comicios.

El Consejo Permanente de la OEA, que reúne a los embajadores de los 34 miembros activos del organismo, también encomendó al secretario general de la OEA, Luis Almagro, trasmitir el texto a su par de Naciones Unidas, Antonio Guterres.

Tarre presentará cartas credenciales este miércoles ante Almagro, informó la OEA.

 

Decisión “ilegítima”

Desde Caracas, la cancillería tildó de “ilegítima” la decisión y aseguró que con ella “la OEA convalida el plan de golpe de Estado iniciado el 23 de enero pasado”.

“Probaron que nuestra decisión de renunciar fue la correcta”, dijo la representante de Venezuela, Asbina Marín, durante la sesión en la OEA.

Maduro comenzó en 2017 las gestiones para abandonar la OEA asegurando que el bloque regional es parte de una campaña de Washington para “intervenir” Venezuela. El retiro formal debería concretarse el próximo 27 de abril.

Pero Marín dijo que “el único modo” de que abandone antes su puesto es ante una resolución aprobada por la Asamblea General de la OEA por mayoría calificada de dos tercios.

La idoneidad de la Asamblea General para tratar el tema en vez del Consejo Permanente fue señalada especialmente por México, uno de los países que más cuestionó la resolución. Uruguay, Bolivia, Nicaragua y varios países caribeños se sumaron a esa idea.

El embajador mexicano Jorge Lomónaco tildó la aprobación de la resolución de “victoria pírrica”, preguntándose si esto no permitirá, por ejemplo, que el Poder Judicial mexicano mande un representante ante la OEA.

Uruguay, que como México no ha reconocido a Guaidó y favorece el diálogo como salida a la crisis venezolana, también advirtió sobre el “peligroso precedente”.

Nicaragua denunció “una flagrante violación de la carta interamericana”, en tanto Bolivia dijo que esto “pone en riesgo la credibilidad” de la OEA.

 

“Un logro extraordinario”

Pero el representante de Estados Unidos, Carlos Trujillo, que hasta junio preside el consejo permanente, celebró la decisión como “un logro extraordinario”.

También lo vio así Guaidó, reconocido como presidente interino por más de 50 países.

“Logramos el cese de la usurpación en la OEA, y así seguiremos hasta hacerlo en Venezuela”, reaccionó en Twitter.

Tras la sesión, Tarre dijo a periodistas que “la discusión en la cual se agarraban de formulismos jurídicos totalmente fuera de lugar implica una cierta desesperación de unos aliados de un gobierno que está en vías de desaparecer”.

La OEA ha estado dividida con relación a Venezuela desde que en marzo de 2017 el Tribunal Supremo de Justicia venezolano, de línea oficialista, transfirió las funciones de la Asamblea Nacional a Maduro, originando una ola de protestas.

A favor del nombramiento de Tarre votaron Argentina, Bahamas, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, y Santa Lucía.

Además de Venezuela, se pronunciaron en contra Antigua y Barbuda, Bolivia, Dominica, Granada, México, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Uruguay.

Barbados, El Salvador, Guyana, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves y Trinidad y Tobago se abstuvieron, en tanto Belice estuvo ausente.

Al final de la sesión, y cuando ya todos los embajadores se habían retirado, el cartel que identifica la silla de Venezuela en la sala de sesiones de la OEA había desaparecido.

La siguiente es la sucesión de hechos que propiciaron el anuncio de salida de Venezuela de la OEA:

2017

  • El 28 de abril, la entonces representante venezolana en el organismo, Carmen Velásquez, entregó a Almagro la misiva con la que el régimen de Maduro hizo efectiva la denuncia de la Carta de la OEA, el documento fundacional de 1948.

Según el reglamento de la organización, la salida solo se hará efectiva dos años después de la solicitud formal, plazo que se cumple este 27 de abril.

  • El primero de mayo, Maduro anuncia como salida a la crisis la convocatoria para el 30 de julio de las elecciones a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para redactar una nueva Carta Magna.
  • El 16 de julio, más de 7,5 millones de venezolanos expresan su desacuerdo con la ANC en una consulta organizada por la oposición que no es reconocida por el régimen.
  • El 30 de julio se realizan las votaciones para elegir a los cerca de 500 miembros de la ANC, todos oficialistas.
  • El 13 de octubre, el Tribunal Supremo en el “exilio”, nombrado por el Parlamento se instala en una sala de la OEA.

2018

  • Tras varios intentos de un diálogo entre el régimen de Maduro y la oposición, estos procesos que iniciaron a mediados de 2017, finalmente fracasaron a principios de este año.
  • El primero de marzo, las autoridades electorales de Venezuela postergan para el 20 de mayo los comicios presidenciales que estaban previstos para el 22 de abril y la oposición reitera que no participará.
  • El 20 de mayo, Maduro es reelegido para el período 2019-2025, con 6’224.040 votos de los 9’132.655 venezolanos que participaron en las elecciones, un 46,02 % del censo electoral.
  • El 24 de mayo, Maduro jura como jefe de Estado ante la Asamblea Nacional Constituyente.
  • El 25 de mayo, Estados Unidos y los 14 países del Grupo de Lima denuncian ante la OEA que la reelección de Maduro fue una “farsa” y desconocen su Gobierno y piden nuevas elecciones.
  • El 31 de mayo, Almagro solicita a la Corte Penal Internacional que abra una investigación contra el Gobierno de Maduro por presuntos crímenes contra la humanidad.

2019

  • El 10 de enero, Maduro asume su segundo mandato lo que agrava la crisis en su país y genera el rechazo de varios Gobiernos que insisten en la celebración de nuevas elecciones.
  • El 23 de enero, el líder del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, se proclama presidente interino del país, al considerar que Maduro usurpa la Presidencia.

Ese mismo día, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, aseguró que el “reloj” sobre la salida de Venezuela del organismo se paró “ya” desde el momento en el que Guaidó se proclamó la Presidencia interina del país.

Desde esa fecha hasta hoy, Guaidó ha recibido el respaldo de más de 50 Gobiernos de Latinoamérica y Europa.

  • El 2 de abril, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó someter a un enjuiciamiento a Juan Guaidó, tras ser levantada, sin decirlo expresamente, la inmunidad parlamentaria al líder opositor.
  • El 9 de abril, la OEA reconoció a Gustavo Tarre como representante del Parlamento de Venezuela hasta que haya elecciones en el país.

El mismo día, el Gobierno de Nicolás Maduro ratificó la decisión de abandonar la OEA el 27 de abril.