La autopsia de la menor, identificada como Noa, reveló que ella no solo murió de hambre, sino también por una deshidratación severa, informó The Japan Times.

De acuerdo con el medio, la madre —de 24 años— aseguró que no esperaba que su hija muriera; de hecho, según su testimonio, pensó que “estaría bien” dejar sola a la niña en el apartamento, donde ambas vivían desde 2017, luego de que la mujer se divorciara del papá de la menor.

Saki se marchó de su casa el pasado 5 de junio y regresó el 13 de ese mismo mes; al llegar, llamó a emergencias y dijo: “Mi hija no respira”, reportó The Asahi Shimbun.

La mujer, que a diario dejaba sola a la menor mientras trabajaba, confesó todo y fue arrestada al ser acusada de provocarle la muerte a su hija por negligencia, concluyó el medio.

A continuación puede ver un video del arresto a la mujer: